Los ricos del cementerio


Publicado por: Manel Marina en Artículo de Interés en Nov 23, 2009

Clasificado en: psicología , opinión , experiencias

Algunos no aprenden ni aprenderán jamás, ni por mil años que vivan, si continúan repitiendo machaconamente las mismas cosas de igual manera. Cuanto más te aferres a algo, más pronto lo perderás. Es como querer conservar un puñado de nieve entre las manos. Todo es efímero, temporal, provisional… Estamos para disfrutar del viaje, no para retenerlo. La vida pasa, nos guste o no. Pasa.

Quien dice la vida, dice el dinero, la salud, los amigos o, por qué no, una puesta de sol. Las cosas tienen un tiempo, un por qué, un propósito y somos nosotros, sólo nosotros, los que debemos aprender de ellas. Aprender a disfrutarlas, a vivirlas, a sentirlas, a… dejarlas pasar. Quien no oyó alguna vez eso de: “por más que intento ahorrar, menos lo consigo”… Yo mismo, a mí me pasó también; y en todos los órdenes. No sólo pretendí ahorrar unas pesetas, también hubo un tiempo en el que me desesperé queriendo vivir. El día que finalmente acepté que la vida y la muerte son pareja del mismo baile, bailé; y sigo bailando sin cesar desde entonces.

Otros, igual que yo en otro tiempo, se empeñan una y otra vez en ser populares; en tener éxito, quizá dinero, ideas brillantes, originales, únicas… y entre tanto se olvidan de lo más importante. Olvidan vivir.

Cuántos ricos hay en el cementerio. Cientos. Miles, millones… ¿Ricos? Sólo en soledad y en silencio.

Vive lo que tengas pero vívelo intensamente, porque nunca más volverá igual.

© Manel Marina & Armonízate… ¡Armonízate Ya!