Tratamiento con Homeopatía del trastorno obsesivo compulsivo en niños (TOC)

Cesar Erazo ha escrito las definiciones de Acupuntura · Homeopatía

Toc - Trastorno obsesivo compulsivo en niños tratado con homepatíaDespués de varios meses de tratamiento, mi pequeño paciente (diez años), esta mejor de sus obsesiones: No necesita tocar la esquina de la mesa para poder salir, y ha olvidado la ruta que seguía y los pasos que debía realizar para completar su rito diario de ir y venir por casa.Lo mas importante, su madre lo encuentra mas alegre, menos angustiado, ha mejorado su tartamudeo, su rendimiento escolar, duerme mejor (antes podía despertar aterrado gritando).

Desde los ocho años le habían diagnosticado un TOC (trastorno obsesivo compulsivo) y sus padres se resistían a darle medicación, y el niño no quería manejo del psicólogo, pues le aterraba estas sesiones de terapia conductista. Su hijo había empeorado después de la separación de sus padres, un año antes... Afortunadamente, después de dos remedios homeopáticos (RGENTUN NITRICUM 12CH, 15CH), nuestro paciente esta mejorando y sus padres recuperan la tranquilidad…

Pero, ¿qué es el TOC? ¿puede tratarse con homeopatía?

La madre describe principalmente rituales u obsesiones, como lavarse las manos constantemente por temor de enfermedades, por ejemplo: los niños saben que el contaminarse con SIDA puede ser un riesgo, y les preocupa y se lo hacen saber a sus padres. Otro síntoma frecuente es una preocupación constante por que las puertas estén bien cerradas, que las puertas y ventanas estén seguras. La cosa mas frecuente es que el niño intente contar cosas, las mismas cosas repetidamente, o tocar siempre un lado de la mesa, o de una puerta, o seguir el mismo camino para ir de un sitio a otro, qué llama la atención por que es repetido y causa angustia en el niño el no poder hacerlo, y  se va convirtiendo en un rito, una obsesión para el. Si lo interrumpimos o intentamos disuadirlo, el niño se angustia mas, puede tornarse agresivo inclusive o llorar angustiosamente.

Esto es lo que alerta a los padres: pues los niños suelen tener este tipo de comportamientos repetitivos, movimientos extraños, que forman parte de sus costumbres, pero tienen la gran diferencia que el niño normal esta disfrutando, lo hace para divertirse o llamar la atención, mientras que el niño con TOC sufre, realiza sus obsesiones, rituales con el fin de evitar algún daño, algún peligro que en su imaginación, el niño puede creer que tocando de tal manera un puerta o pasando por frente de un espejo, puede detener el maleficio: este niño tiene un TOC; y debe tratarse. El Psiquiatra debe diagnosticar, en primer lugar si es un verdadero TOC o es otra cosa, por ejemplo:

¿Es una esquizofrenia?

Puede ser, la diferencia es que el niño con TOC sabe que lo que le ocurre viene de su interior, el esquizofrénico cree que es dominado por algo externo a él.

¿Es una depresión?

Pueden existir juntas las dos cosas, pero el tratamiento es diferente.

¿Es un “Guilles de la Tourette”?

La asociación con tics es frecuente. Al menos el 50% de niños y adolescentes con síndrome de Gilles de la Tourette tienen síntomas de TOC en la vida adulta. Guilles de la Tourette es un síndrome que se caracteriza por dos cosas muy extrañas: el niño hace constantes tics y además utiliza un lenguaje muy obsceno para su nivel cultural, su educación y la de sus padres. Afortunadamente no es muy común…

¿Es una enfermedad autoinmune?

Puede presentarse como un caso  agudo, es decir, el niño esta bien, tiene un resfriado y a continuación inicia cambios de comportamiento muy marcados, asociados a lo que clásicamente se describe como TOC. Se ha observado en niños después de una infección por streptococos, una bacteria. Se considera un síndrome autoinmune, como respuesta al proceso infeccioso y tiene un nombre difícil de olvidar: PANDAS (por sus siglas en ingles).

Una vez diagnosticado un niño con TOC,  se sigue un tratamiento que puede ser: solo psicológico, en casos mas leves y/o con el uso de medicación, tipo antidepresivos o antisicóticos. Algunos casos requieren hospitalización y en ocasiones se ha usado terapia de electrochoques, llegando incluso a usarse cirugía en casos muy severos.

¿Se cura el TOC?

El ultimo congreso de Psiquiatría, del año 2010, refiere que entre el 10 al 20% de los pacientes de TOC, logran una mejoría marcada con el uso de medicación.  Pero la gran mayoría decide convivir con sus obsesiones, por que les causa mas angustia el intentar dejarlas, así que incorporan estos rituales a sus vidas. En España, la obsesión más común es por la contaminación, la limpieza: La persona cree que se puede contaminar con gérmenes y no puede evitar constantemente realizar rituales de limpieza.

El segundo TOC mas común, en España y entre adultos, es el llamado de comprobación: constantemente debe comprobar que esta cerrada la llave de gas, de la puerta, el automóvil, si lleva el móvil, si tiene llaves de casa,..

Entre los niños suele ocurrir que sus obsesiones varían: puede iniciar por rituales de limpieza, luego seguir con obsesiones por el orden o rituales compulsivos, hasta que se instauran comportamientos y ritos que no cambian, ya en la vida adulta.

Entonces, ¿cuál es el problema si tu hijo tiene un TOC?

Es una vida llena de angustia, de ansiedad, de miedos, lo que rodea un niño y al posterior adulto con TOC: de hecho, Se sabe ahora que la mayoría de personas diagnosticadas con depresión, han tenido un tipo de TOC no diagnosticado desde su infancia. El ideal de salud no es solo la ausencia de enfermedad, como mucha gente pueda pensar.

La salud se puede definir también como tu capacidad de ser feliz, aun desde niño. Disfrutar de la vida y ser capaz de compartirlo con otras personas es un signo de salud y desde luego, esto no es posible si estas lleno de angustia y miedos, que intentas resolver con obsesiones, rituales y comportamientos, que en medicina se les ha etiquetado como TOC: trastorno obsesivo compulsivo.

¿Existen remedios homeopáticos para el TOC?

Afortunadamente si. En homeopatía, a pesar de no catalogar las enfermedades igual que lo hace nuestra medicina oficial, podemos comparar las enfermedades con las características de los remedios homeopáticos. La homeopatía se basa en el principio de curar con lo similar, algo semejante a lo que se hace con la vacunación.

Tomas un medicamento que en un individuo sano produce los síntomas que tú tienes, y te puede curar. Actuando igual que la vacuna del polio: se le da a los niños virus atenuados del polio para que el cuerpo cree una defensa contra dicha enfermedad y así la reconozca y la elimine, cuando el polio intente atacar al niño.

En homeopatía sin embargo, lo que hacemos es buscar lo que está desentonando en cada paciente. La idea básica, es que los seres humanos hemos nacido para ser felices y ser capaces de llevar a cabo lo que nos proponemos.

La enfermedad lo que refleja es una lucha entre nuestra esencia básica de salud y otra fuerza, que puede ser heredada o ser fruto de la cultura en que nacemos, la familia en la que crecemos o las experiencias que vamos teniendo durante la vida.

Sankaran, un  homeópata hindú muy reconocido actualmente, llama a la enfermedad la otra canción: una que no es nuestra, pero que la aprendemos o la heredamos, como un  modo de sobrevivir. Los remedios homeopáticos lo que hacen, según Sankaran, es afinar de nuevo tu cuerpo y tu esencia, como un afinador de pianos, para que toque la armonía justa de tu verdadero ser: el que quiere ser feliz.

¿Tienes un hijo con TOC?

Podemos ser de gran ayuda para su tratamiento. Existen más de 500 remedios homeopáticos que coinciden con los síntomas de un TOC. Y una vez hallado el simillium, el remedio que corresponde con cada caso, el paciente inicia un proceso de curación. Sin necesidad de medicamentos psiquiátricos o de terapias psicológicas.

Si el paciente  ya tiene instaurado un tratamiento de este tipo, el Psiquiatra, podrá evaluar la mejoría del paciente y comenzar a reducir la dosis de medicamentos. Es nuestra recomendación para el tratamiento del TOC.

Dr. César Erazo

Artículo publicado por Cesar Erazo el 11 Mayo 2011. Última modificación el 9 Diciembre 2016. Valoraciones: 4.5 de 5 en 34 votos.