Terapia angélica

Terapia angelica. Canalización angélicaPermitiéndome adentrar mi cuerpo en una melodía de dulce paz interior. Mi mente se va calmando, fluyendo de mi, toda aquella información que quieren transmitir, convirtiéndome en un vórtice energético de su resonancia.

Es muy placentera esta experiencia y las personas que están a mi alrededor, también se impregnan de su resonancia, quedando amplificado  todo su potencial energético.

Cualquier tipo de terapia que realicemos con la energía de los ángeles, nos permite absorber sus dones para que de esta manera, brote en nosotros, aquellas cualidades que más necesarias nos son.

Descubrir que conformamos una realidad cósmica y que todos convergemos en una única dirección: la de evolucionar y transformarnos en Luz.

Cada ser, cada entidad o persona, desempeña un papel desde la realidad en que se encuentra, de esta forma, nuestra misión tiene un sentido.

Abrirnos a su resonancia, nos ayuda a elevar nuestra frecuencia vibracional, potenciamos nuestra vibración interna, haciendo que todas aquellas cosas que en nuestra vida no funcionaban a pleno rendimiento, tengamos un mayor empuje para poderlas solucionar.

Otra forma de recibir su ayuda, es cuando se realiza una Canalización angélica personalizada, a través de ella, abrimos la puerta a conocer al ser angélico que nos acompaña y  que se encuentra en otro plano dimensional, cuya energía es más sutil que la nuestra, por lo que nos ayuda en nuestra transformación interna. Esta información, se transmite por escrito, comunicando aquellos detalles personales de quien lo ha pedido. Rescoldos de nuestro inconsciente, creencias familiares que pululaban dentro de nosotros, sin cobrar vida. Otras veces, emergen con esta comunicación vivencias de otras vidas anteriores, que es necesario concluir, para acabar con el ciclo personal en el que nos encontramos. Sanación, en una palabra.

Los talleres con los ángeles, son una experiencia única, ya que nos ayudan a desarrollar nuestra sensibilidad para eliminar así, cualquier obstáculo que nos está impidiendo sintonizar en su misma banda vibratoria.

A través de su impulso, nos adentramos en nuestro cuerpo físico, mental y emocional, quitándonos las trabas que impedían que su resonancia fuera registrada en cualquier aspecto de nuestra personalidad.

Energéticamente entramos en un estado de apertura, que posibilita que absorbamos los dones que nos son necesarios en este momento, para restablecer nuestra conexión con el alma. Permanecer en un estado de desconexión interna, con nuestra fuente, es lo que nos genera enfermedad, desdicha, falta de aplomo, pereza,… etc.

Cada vez está más extendido el conectar con el mundo angélico. Hace más de veinte años, que fue un boom en Estados Unidos, de ahí, se fue extendiendo la pasión por los ángeles, al resto de países.

¿No te apetece un despertar a otro mundo de más paz, sosiego y bienestar personal?.

Antea (Marien Carrión)  

Artículo publicado por el 27 Junio 2012. Última modificación el 7 Enero 2014.
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