Sanando relaciones con Reiki

Sanación de relaciones con ReikiEn la época del Año Nuevo, a menudo revisamos muchos aspectos de nuestras vidas. Es normal revaluar las relaciones existentes en nuestra vida y determinar cuáles son sanas y cuáles no lo son; tu trabajo, tu vida personal y tus relaciones dicen mucho de ti.

A medida que evolucionamos en nuestro viaje en la vida, se nos presentan muchas oportunidades para desarrollar relaciones con otras personas. En nuestra infancia forjamos nuestras relaciones con nosotros mismos, con nuestros padres, hermanos y otros miembros de la familia. Cuando vamos al colegio vamos añadiendo amigos, colegas y profesores a nuestras vidas. Cuando empezamos a ser adultos, nos empezamos a centrar en las relaciones románticas. Si decidimos casarnos o comprometernos con otra persona, la relación romántica casi nos vuelve a llevar al punto de partida ya que ahora volvemos a tener amigos y familiares nuevos con los que relacionarnos.

Reiki es una herramienta muy eficaz para ayudarte a crear y mantener relaciones de éxito en tu vida. El primer paso es reconocer que cada relación es una relación con vida; es una mezcla especial de energías entre personas. Una vez que reconoces la relación como una forma de vida, resulta más fácil desapegarte de tus pensamientos y emociones y ser capaz canalizar la energía sanadora y dirigirla a la relación. Cuando hay un desequilibrio en una relación, fundamentalmente se debe básicamente a temas de poderes y/o miedo.

El primer paso para sanar una relación (de amistad, de pareja, con un compañero de trabajo, con un familiar…) con Reiki es identificar las áreas de debilidad o desequilibrio. A menudo ayuda elegir un objeto, que físicamente puede representar la relación; fotos, cuarzos o regalos que hayáis intercambiado pueden servir. El objetivo de seleccionar un objeto es enfocarnos con más claridad en la energía sanadora mientras trabajamos en la relación, y tener un punto de referencia que visualizar cuando surjan los conflictos. Al seleccionar el objeto para usar en el trabajo sanador, puedes traer aquí y ahora su energía mediante la visualización simplemente pensando en dicho objeto.

Las relaciones que atraemos en nuestras vidas nos ayudan en nuestro crecimiento. Por ejemplo, las personas que se enfrentan a lecciones de poder y control eligen una relación con una persona muy controladora o, todo lo contrario, muy dócil. Aprender a equilibrar esta energía es vital para que la relación sobreviva, o se transforme pacíficamente.

Para determinar los aspectos de tu relación que necesitan ser sanados, selecciona un objeto que represente la relación. Elije un lugar especial para colocarlo, un altar, una mesa o estantería, donde el flujo de energía positiva no se interrumpa.  Si quieres llevar el objeto contigo, mételo en una caja especial o en un bolsillo. Busca un momento y lugar donde no te interrumpa el teléfono u otras personas.  Siéntate delante del objeto adoptando una postura cómoda, y recita una oración de intención, como por ejemplo:

“Gracias a mis guías espirituales por ayudarme. Pido a la energía Reiki que me ayude para sanar esta relación con (nombre de tosas las partes involucradas). Pido que me guieis para detectar el desequilibrio en la relación, y que aprendamos la lección para nuestro crecimiento. Gracias por la ayuda y guía”

A continuación dibuja todos los símbolos de Reiki sobre el objeto, repite su mantra tres veces (si tienes el nivel I hazlo sin los símbolos). Pide a la energía Reiki que fluya completamente por todo tu cuerpo para dar claridad y sanación a esta relación. Cuando creas que ha terminado séllalo con el símbolo del poder. Agradece a tus guías la ayuda y la orientación; esto ayuda a equilibrar las energías entre tú y tus guías. También hace que tu ser mental y emocional tome consciencia cuando surjan problemas en la relación, y lo veas como una oportunidad para sanar.

La primera vez da Reiki al objeto durante unos 30 minutos y los demás días unos 5 minutos, así durante unos días hasta que sientas que la relación empieza a ser más armoniosa.  

Cuando surja algún aspecto que sanar pregúntate por qué se te ha presentado, cuál es la fuente de malestar y cómo lo podrías percibir desde el punto de vista positivo. Las respuestas te vendrán de diferentes maneras, así que abre tu mente y estate alerta.

Cuando entendemos a alguien, ya no tenemos miedos, tenemos más compasión y nuestra relación se sana. Recuerda que el Reiki siempre produce resultados y ninguna petición se queda sin ser atendida.

¡Te deseo que disfrutes de relaciones sanas y felices! 

Susana García
Maestra de Reiki

Artículo publicado por Susana García el 26 Diciembre 2012. Última modificación el 19 Septiembre 2013. Valoraciones: 5.0 de 5 en 4 votos.