Chamanismo y conciencia

Por Eva Maria Mena

En busca de nuestro Chamán interior...

Conocemos la figura del "chamán" como el hombre de poder, el que sana y guía a su tribu, viene en nuestra mente como algo olvidado y ya casi inexistente, aunque de alguna forma ese chamán habita en cada uno de nosotros, dispuesto a despertar y
renacer, si así lo deseamos.

Parece que el chamanismo, es originario de la civilización Egipcia, de donde provienen los grandes secretos de nuestra civilización, muchos de ellos aún sin descifrar. Diferentes civilizaciones como los chamanes siberianos, los Baikal, chamanes de diferentes lugares, tanto norte como centroamericanos y de muchas partes del mundo, siempre han tenido muy presente esta figura como parte de su vida y evolución.

El Chamán era una figura importante dentro del clan, era el contador de historias, el guía espiritual de la tribu, el sabio, el sanador, el maestro, el pueblo se reunía entorno a la hoguera en rituales de iniciación, purificación y celebración de la mano de este personaje y siempre en contacto con la energía de la tierra, como sustento básico estas celebraciones.

El Chamán es el recuperador de almas, es el que con su conocimiento y su sabiduría interna es capaz de adentrase en las oscuras tinieblas, en otros mundos, en otras dimensiones y recuperar los fragmentos de esas "almas perdidas" de esas personas que en algún momento dejaron ir algo importante de sí mismos y se perdieron en la oscuridad. A través de rituales, se accedía a estas dimensiones en las que el alma quedaba atrapada y la luz se perdía, enfermando la persona.

Él conocía los elementos, el fuego, el aire, el agua y la tierra, y conocía como hacerlos servir para ayudar a la persona a sanarse y completarse de nuevo.

Y aunque en la actualidad esto nos pueda parecer un poco "místico" en estos tiempos tan "modernos" y "avanzados" que vivimos el Chamanismo sigue estando mucho más presente de lo que pensamos.

Como todo evoluciona, el Chamanismo también, todas la culturas y ahora hablamos de las modernas, tienen o han tenido un guía, un mesías, un profeta, como lo queramos llamar... puesto que el ser humano, necesita de una figura que forma parte de un sistema de creencias inculcado desde nuestra niñez, hoy en día el Chamán se puede reflejar en esa persona que cada uno de nosotros tiene como apoyo o guía; las personas que deciden hacer trabajo o desarrollo personal, están guiadas por su maestro, que puede representar esta figura, pues que es la persona que te puede acompañar en ese proceso en entrar dentro de ti , encontrar tu verdad y conectar con tu poder para poder ir a buscar esas partes perdidas...

El Chamanismo actual se convierte en una herramienta más de desarrollo personal, es trabajo es encontrar el Chamán que reside en nuestro interior, nuestro propio guía, nuestro maestro, muestro médico interior, para poder conocernos e ir en nuestra propia búsqueda y recuperación personal, manejando esos elementos, fuego, aire, agua y tierra dentro de nosotros.

El fuego que corresponde en nuestro cuerpo a la cabeza, como el iniciador, el pensador, que crea proyectos, ideas,  pensamientos...

El aire que corresponde al corazón, como la pasión, la puesta en marcha el motor del fuego, el agua, zona media del cuerpo, relacionado con las emociones, el combustible del cuerpo... y la tierra, genitales y piernas como la materialización en la tierra de lo creado por el fuego.

Estos cuatro elementos, tienen que estar en completo equilibrio, para que todo en nosotros funcione a la perfección, cuerpo, mente y alma y para ello la búsqueda comienza dentro de nosotros mismos, descubriendo a ese Chamán que habita en nuestro interior, ese maestro que está siempre ahí, esperando paciente ponerse en marcha.

¿Cómo cambiarían nuestras vidas si fuéramos capaces de manejar, ojo que no "controlar" nuestros pensamientos, emociones... nuestros cuatro elementos?

Y la pregunta que muchas personas se harán es ... ¿Cómo lo hago? Ciertamente en el camino interior, necesitamos de un guía, es un camino que tenemos que aprender a recorrer, nos tienen que enseñar, guiar y apoyar, puesto que este camino no siempre es fácil, necesitamos nuestro "mapa" y los "utensilios para el viaje", necesitamos al Moderno Chamán, reunirnos, volver a esos círculos sagrados de personas, volver a esos momentos y compartir experiencias de desarrollo y crecimiento.

Los cursos de Chamanismo, nos permiten la iniciación de ese sendero, vivir un experiencia iniciática, en lugares y espacios naturales que nos permiten el reencuentro de forma autentica con la naturaleza... nuestro origen y de la mano del Chamán, realizar un entrenamiento personal, para conectar con esas partes de nuestro mundo interior, acompañados de esos animales de poder que recreamos de forma arquetípica, una puesta en escena para que nos ayuden a activar esa energía dentro de nosotros y transformar lo que necesitemos en nuestras vidas.

Trabajar en la naturaleza nos permite actividades variadas en entornos similares a los que nuestros "ancestros" vivían estas experiencias y trabajar los elementos de forma directa, el fuego, el aire, el agua y la tierra.

En cada uno de nosotros, aunque pasen cientos y cientos de años, seguimos teniendo esa chispa divina, ese brillo y esa conexión con el alma, aunque no lo recordemos, estamos hechos de lo mismo que nuestros ancestros, seguimos albergando en nuestro interior los misterios del hombre, los misterios de la naturaleza, los misterios de la tierra... no debemos desconectarnos de eso, no debemos perdernos, debemos de mantener ese contacto sutil con nuestra esencia, para no entrar en la pura existencia autómata ... si sientes que te perdiste o que te estás perdiendo, mira a tu alredor busca ese Chamán que está esperando encontrarse contigo para que puedas despertar...

Eva María Mena y Dolors Anna Carrión
Thifereth, Crecimiento y Evolución

Artículo publicado por Eva Maria Mena el 2 Junio 2014. Última modificación el 3 Junio 2014. Valoraciones: 5.0 de 5 en 3 votos.