Para el alivio de ciertas dolencias - Puntos ¿G?

Secretos para mejorar algunas dolencias

Recuerdo cuando hace ya algunos años durante una clase de Metafísica el profesor alivió el dolor de cabeza de una compañera presionando un punto entre el pulgar y el índice. Todos nosotros – neófitos en el asunto – nos quedamos boquiabiertos ante tal habilidad, pensando para nuestros adentros que bien había valido el precio que habíamos pagado por las charlitas con esa novedad. Yo hasta me hubiera enamorado del poseedor de tal "sapiencia" si no fuera porque en aquel momento mi mente estaba muy ocupada tratando de decidir si me gustaba más Brad Pitt o George Clooney, en lo que a amores platónicos se refería.

Fue uno de los inicios en lo que luego derivó en muchos años de estudio, investigación y constante asombro por la medicina energética, en este caso en particular, la Medicina China. La vida te va poniendo indicios, circunstancias, "coincidencias" para que encuentres tu camino.

Claro... este tipo de Medicina tiene mala prensa en algunos lugares porque relacionamos "chino" con el de la tiendita llena de cosas – a la que sin duda acudimos, digamos lo que digamos – y eso genera cierta desconfianza en quienes no tienen el privilegio de conocerla.

Pero no voy a entrar en detalles sobre esta más que milenaria ciencia revelada. Dejemos el profundizar sobre ese tipo de "magia oriental" para otro día.

Veamos algunos de los puntos (resonadores, puntos de luz) que, aún el que no tenga mayores conocimientos de ello, pueda ayudarse a aliviar algunas dolencias. Así, nuestros pacientes, amigos (incluso de los otros...) podrán ir sintiendo cierto bienestar aún fuera de nuestras consultas.

1) Para el dolor de cabeza (cuando recién empieza):

Presionar de forma pulsátil en el ángulo que se forma entre el dedo pulgar y el índice, más sobre el lado índice. Usted puede ir buscando en esa zona cuál es el lugar exacto donde siente más dolor. No hay un número exacto de pulsaciones. No necesita estar ahí todo el día... si no, le pasará el dolor de cabeza pero le dolerá la otra mano...

Realice masajitos con los pulpejos de sus dedos alrededor de los ojos. Especialmente donde empieza la ceja. Justo debajo, en la cuenca del ojo, sentirá una zona más dolorosa. Pulse ahí o presione por unos segundos. Luego, con los pulpejos de los otros dedos, vaya presionando de dentro hacia afuera por encima de la ceja, hasta llegar a la sien. Ahí ponga una especial atención. Puede presionar haciendo pequeños círculos.

En la parte alta de la cabeza, como si tuviera una diadema puesta en ella, al centro (ponga sus manos abiertas con los pulgares por encima de las orejas y en la parte más alta, en el vértice) de pequeños golpeteos. Ese punto mágico se llama "Cien Reuniones" o sea que ¡ya se imaginan los fiestukis que se arman ahí!

2) Para tener más energía al levantarnos – para estar más alertas – o para la hora de dormir, descansar mejor (paso del Yin al Yang y viceversa):

Esto es un poquito doloroso... pero muy bueno para aquellos momentos en que estás en una reunión y se te cierran los ojos, o cuando te levantas por la mañana con la esperanza de que sea día de fiesta y puedas volver a dormir... en fin... para estar más alertas.

En cada dedo de la mano y el pie, presionar con las uñas en los bordes inferiores de cada uña (de la otra mano, ¡claro!). Es como si quisieras sujetar cada dedo con las uñas de la otra mano a la altura de la base de las uñas. Presionas un ratito y sueltas como tirando de ellos. Si es muy doloroso, puedes hacerlo sin las uñas pero ya presionando cada dedo desde su base y hasta el final para soltar la energía.

Que conste que yo no lo inventé. Fueron los chinos con eso de "la tortura china"...

3) Angustia - Ansiedad:

Muchas veces, cuando nos sentimos así, más "pallá que pacá" hay como una sensación de opresión en el pecho. Aparte de respirar profundo, de preferencia con el abdomen (si puede... sino, simplemente ¡respire!, por favor), puede darse unos pequeños golpes en el centro del pecho (a la altura de los dos pezones, si éstos aún no han llegado a la cintura por cuestiones de gravedad). Puede hacerlo con los pulpejos de los dedos o con el puño cerrado, pero ¡despacito! El timo anda por ahí, al igual que un Centro muy importante en los chakras y ni qué decir del "Maestro del Corazón" en la MTC. No necesita ser fuerte (a menos que se sea pariente de Tarzán). Es como tocar la puerta de ese maravilloso lugar para decirle que despierte... que tiene que proteger a nuestro corazoncito que anda un poquito alicaído.

Si estos pequeños trucos les van bien, será un placer continuar con ellos en los próximos días. Y, mientras tanto, mantengamos el buen humor y la confianza de que nuestro cuerpo ha sido dotado de maravillosas herramientas para su curación. Estamos aquí para recordárselas.

Artículo publicado por Rosa Flores Buisson el 15 Agosto 2014. Última modificación el 7 Diciembre 2016. Valoraciones: 4.6 de 5 en 17 votos.