¿Quién pasea a quién?

Cómo pasear correctamente a tu perroCuando un perro se acostumbra a tirar de su dueño el paseo puede volverse una tortura. Hasta los dueños más pacientes acaban agobiados de rectificar constantemente la trayectoria y aguantar los repetidos tirones de sus perros.

El problema puede agravarse si le colocamos un arnés al animal. Es habitual que cuando el perro tira mucho de la correa, carraspee e incluso llegue a hacerse daño, el dueño, como iniciativa propia o asesorado por un veterinario o dependiente de tienda, coloquen un arnés al perro para no dañar su cuello. El arnés es un recurso estupendo para el deporte pero no para el paseo diario. El arnés está diseñado para que el perro vaya por delante, y si lo pensamos un poco, el que va delante es el que elige por donde ir y lo que hacer.

Cuando cruzamos una calle, atravesamos un grupo de gente, pasamos por un parque infantil...Es fantástico que nuestro perro se coloque detrás nuestro fijándose por donde vamos hasta que lleguemos a un sitio donde podamos darle el libre y pueda jugar en libertad y sin peligros.

El método educativo que nosotros defendemos, invita a enseñar a tu perro dos comportamientos en la calle, que se describen a continuación.

Libre

A un perro se le debe poder dejar libreLa mayor parte de los perros pasa en este estado casi toda su vida, eso si, no sin problemas. Dejar que un perro haga lo que le apetezca tooooodo el tiempo, no suele resultar ser buena idea. Imagina que dejas a tu hijo de dos años elegir qué ponerse para ir al cole, pues eso, bañador hoy que nieva.

A un perro podemos dejarle libre en aquellos lugares donde no puedan hacerse daño, ni molestar a nadie. Es estupendo ver a un perro saltar por una campa pero no es divertido que te salte un perro cuando tomas tu café tranquila en una terraza.

Los perros no eligen "conductas de perro" y esas conductas nos suelen agradar a los humanos. Además, a los perros no les gustan las responsabilidades, son libres y normalmente están muy locos y nos encantan así!!

Atrás

Consiste en generar en el perro la capacidad de ir tras su guía, prestando gran atención a sus movimientos y cambios de dirección. Al salir de casa, con o sin correa, tu perro se colocara detrás tuyo para seguirte hasta ese lugar estupendo donde puede correr y saltar y hacer sus cositas.

El perro detrás tuyo, parará si tú paras, lo que es genial para cruzar las carreteras o para pararse a saludar a un amigo. Al llegar al parque le das el "libre".

Si crees que tu perro es incapaz de hacerlo, te equivocas. Tu perro así lo aprendió de su madre, a ella la seguían, así muestran los perros en quien confían y a quien respetan.

Artículo publicado por Inti Arocena Villa el 7 Septiembre 2015. Valoraciones: 4.3 de 5 en 4 votos.