Abordaje naturopático en resfriado común

Tratamiento del resfriado desde el enfoque naturopático¿Qué es el resfriado común?

El resfriado o también denominado catarro de vías altas, es una infección de origen viral contagiosa que afecta al tracto respiratorio superior. La mayoría de resfriados agudos (entre el 30 y el 50%) son de origen viral. Se debe a uno de los más de 100 serotipos de rinovirus, como principales patógenos (sustancias o microorganismos potencialmente invasores). Se transmiten principalmente por el contacto de persona a persona, vía aérea, por ejemplo cuando una persona afectada estornuda o tose.

Dentro de los factores predisponentes se hallan los factores climáticos y medioambientales (frío, humedad, cambios climatológicos bruscos, polución). La vida en colectividad (mayor intercambio de virus). Las alteraciones anatomo-fisiológicas (malformaciones del tabique, alergias, etc). Al igual que el estrés, cansancio y la dieta inadecuada, hace que estemos más susceptibles al resfriado.

Bajo el criterio naturista se considera que los agentes infecciosos o externos no constituyen la causa primaria de la afección, sino que se valora el estado del terreno del individuo. Nuestro estado inmunológico se va afectado por factores vitales tales como: la falta de nutrición óptima (aporte adecuado de nutrientes mediante la alimentación cotidiana), no beber la suficiente agua, no descansar lo suficiente, no hacer suficiente ejercicio físico, no recibir la luz solar, respirar aire de baja calidad (polución, contaminación ambiental), falta de contacto con la naturaleza y vivir bajo un estado de estrés o conflictos psicoafectivos, que acaban debilitando nuestra energía vital y nuestro sistema defensivo.

Además, para mantener alto nuestro sistema inmunológico tenemos que mantener una corriente sanguínea limpia y de circulación libre, ya que los tóxicos afectan a un correcto intercambio de nutrición celular y generan cada vez más procesos morbosos. Al igual que garantizar una correcta flora intestinal, responsable de una correcta absorción de nutrientes que resultan imprescindibles para mantener una correcta barrera defensiva y aporte de nutrientes esenciales que garantizan un correcto sistema de defensa.

Síntomas

Esta afección suele durar de 5 a 10 días y aunque no se trate de una afección grave, es mejor asegurar una evolución favorable por tal de evitar complicaciones.

  • Primera fase: Inflamación de la mucosa, con manifestación de estornudos, picor de garganta, congestión nasal y sensación de hormigueo nasal.
  • Segunda fase: Malestar en general. Disminución del apetito. Lagrimeo y secreción de moco líquido y claro, que luego se convierte en espeso y amarillento. Tos irritativa. Cefaleas y posible dolor de garganta. A veces ganglios hinchados.
  • Tercera fase: Reducción de la secreción y normalización gradual.

Las fases del resfriado

Recomendaciones dietéticas en resfriado común

Puesto que puede ser frecuente la pérdida de apetito durante la fase inicial, se pueden recomendar zumos (licuados sin azúcares añadidos), caldos nutritivos y reconstituyentes, sin forzar la toma de alimentos sólidos y difíciles de digerir.

Los líquidos:

Tienen una función muy importante durante el resfriado. Permiten la hidratación correcta del cuerpo, evitando que las mucosas se resequen, al igual que favorecen la fluidificación de las secreciones. Beber un mínimo de litro y medio de agua mineral de calidad además optimiza el drenaje de toxinas.

Se recomienda consumir jugos naturales (licuados) de alto contenido en vitamina C y betacarotenos. Junto con caldos y sopas reconstituyentes, acompañadas de tomillo o miso.

En el caso de sufrir de tos seca, dado que al inicio de un resfriado las mucosas suelen estar inflamadas, y en muchas ocasiones se produce una tos irritativa, es interesante beber mucho líquido y acompañar con infusiones de plantas que contengan mucílagos.

Dentro de las plantas destacadas están:

  • Malvavisco (Althaea officinalis): El mucílago se halla en la raíz de la planta. Se realiza una decocción y se toma posteriormente a temperatura tibia.
  • Malva (Malva sylvestris): Los mucílagos se hallan en las hojas y la flor. Se realiza una infusión y se toma tibia.
  • Uña de caballo (Tussilago farfara): Se infusionan las hojas donde se hallan concentrados los mucílagos. Mejor no usar las hojas muy pequeñas, por su alto contenido en alcaloides. Especialmente indicada en tos seca y las ronqueras, ya que además ayuda a fluidificar la mucosidad.
  • Liquen de Islandia (Physcia islándica): Se usa toda la planta por su alto contenido en mucílagos, además protege la mucosa respiratoria.

Alimentos recomendables para el sistema respiratorio:

En general, los alimentos vegetales, especialmente los que se suelen consumir crudos son útiles, aunque destacamos:

Verduras y hortalizas:

  • Cebolla: Favorece la eliminación de la mucosidad, ya sea cruda o cocida, ayuda a la congestión y calma la tos. Su contenido en cisteína la hacen mucolítica, además de ser antioxidante. Y la presencia de quercetina y de difeniltiosulfinato, producen un efecto antiinflamatorio.
  • Ajos: Dada su riqueza en esencia sulfurada, tiene un acción mucolítica al ser ingerido, pero lo más destacable es su gran poder antiséptico, contra todo tipo de patógeno respiratorio. Este efecto es mayor si se consume crudo.
  • Rábanos: Contienen isotiocianatos, que le confieren una acción antioxidante. Además el rábano negro y el rábano chino (u oriental) contienen una sustancia denominada PDG (peróxido difenil glioxal) de acción viricida y bactericida.
    Tanto el género Allium (ajos, cebollas, puerros y afines) y las Crucíferas (col, coliflores, brécol, rábanos, repollo, nabos, etc). Por su contenido en compuestos azufrados tienen una acción antiséptica, antitusiva y mucolítica.
  • Zanahoria, calabaza: su contenido en provitamina A (betacarotenos) garantiza la protección, especialmente de mucosas.
  • Lechuga: por su contenido en mucílagos produce un efecto demulcente en las mucosas además de ser relajante.
  • Perejil, pimiento verde, berros: Buenas fuentes todos de vitamina C y, por tanto, con acción antiséptica e inmunoestimulante.
  • Verduras de hoja verde: por su aporte en fibra, antioxidantes y especialmente en vitamina B9, que optimiza la acción hematopoyética.

Frutas:

  • Cítricos: De entre los más inmunoestimulantes, destacamos los ricos en vitamina C y bioflavonoides. Los cítricos (limón, naranja, mandarina y pomelo), el kiwi, la guayaba, el litchi. Y las bayas: moras, fresas, arándanos y grosellas, con alto contenido en antocianos.
  • Piña y papaya: bien frescas contienen enzimas proteolíticas.
  • Uva: gran depurativa, interesante por su contenido en resveratrol.
  • Pera: Favorece la fluidificación del las mucosidades.

Especias:

  • Destacan las especies picantes como el clavo, pimienta y chile, consumidas con moderación y en pequeñas cantidades.
  • La canela y el jengibre.

Todas ellas son ricas en esencias antisépticas, fluidificantes de la mucosidad y expectorantes. Además el jengibre ejerce un efecto leve broncodilatador.

El jengibre ejerce un efecto leve broncodilatador

Probióticos:

  • Miso no pasteurizado, tempeh y tamari: Dado que los lácteos (queso, leche, yogur y kéfir) pueden fomentar la producción de mucosidad en las vías respiratorias, es mejor que los probióticos no sean a partir del yogur o kéfir (fermentos de leche animal). Por ello es interesante el consumo de miso no pasteurizado, tempeh y tamari.
  • Las ciruelas umeboshi: Estas ciruelas son consumidas en países como Japón y China, por sus propiedades terapéuticas. La ciruela “ume “es sometida a un proceso de fermentación con sal y hojas de “shiso” (ortiga roja) de 1 a 3 años, para incrementar su concentración de ácido cítrico. Entre sus propiedades destacan las de mejorar el sistema inmunológico. Aunque también ayudan a detoxificar hígado y vesícula biliar, alcalinizar la sangre y regular la actividad intestinal. Como precaución dado su contenido en sal, debe limitarse en personas con hipertensión arterial. ¿Cómo se consumen? Se puede comer media ciruela o una ciruela entera o el tamaño de un garbanzo si está en forma de pasta. O bien se puede tomar con fines terapéuticos junto con el kuzu.
  • Kuzu (Pueraria lobata): El kuzu es un almidón extraído mediante un largo proceso artesanal de raíces volcánicas, que a veces alcanzan hasta de dos metros profundidad. No debe confundirse con el arrurruz, fécula obtenida de la raíz de la plata americana Maranta arundinacea, que sólo tiene un uso culinario. La raíz de kuzu es originaria de China, y se datan sus usos medicinales desde el 200 aC (Shen Non). Desde la medicina tradicional china se utiliza para problemas de pulmón y vías respiratorias. Ayuda a la repoblación de la flora intestinal (optimiza el crecimiento de bacterias probióticas), neutraliza fermentos y tóxicos intestinales. Y al igual que la umeboshi, ayuda a la depuración orgánica (especialmente de hígado y vesícula biliar). ¿Cómo se consume? En un vaso de agua mineral, se añaden 1-2 cucharaditas de café de kuzu. Se hierve a fuego lento, hasta que quede una textura transparente y gelatinosa (pasarán unos 3-5 minutos). Si se desea, se puede acompañar con la ciruela umeboshi, mejor en pasta. Al preparado de agua con kuzu, una vez elaborado, se le añade una cucharadita de café rasa de pasta de ciruela umeboshi. Se mezcla y se espera a tomar hasta temperatura tibia. Este preparado es muy recomendable en resfriado.

Alimentos y bebidas no recomendables

  • Lácteos: se evitarán completamente los lácteos, por el efecto que producen en la producción excesiva de mucus en el organismo.
  • Carnes: Se reducirá su consumo y serán preferibles las aves de calidad a las carnes rojas. Se evitarán completamente los embutidos, carnes curadas, ahumadas y vísceras.
  • Azúcares: Se recomienda evitar completamente el azúcar refinado, así como alimentos que la contengan, como gaseosas, bollería industrial y pastelería, por su efecto en la exacerbación de producción de mucus en el organismo y su efecto pro-inflamatorio. Dentro de los endulzantes se optará por una cucharadita de miel de calidad al día, por su efecto demulcente y nutritivo.
  • Bebidas alcohólicas: No se recomienda ningún tipo de producto con alcohol, pues empeora las funciones respiratorias.

Recomendaciones de hábitos en resfriado común

  • Evitar el tabaco, alcohol y otras sustancias tóxicas o nocivas.
  • Evitar fuentes de contagio, proteger las vías de entrada. Procurar taparse la nariz y boca al toser o estornudar y tirar el pañuelo usado. Procurar evitar el contacto muy cercano con la persona afectada y el compartir utensilios donde haya podido estar en contacto con saliva o secreciones. Procurar lavarse las manos con frecuencia, con agua y jabón natural neutro. Ventilar los espacios cerrados.
  • Promover un buen descanso y dormir las horas adecuadas, para un sueño reparador y fortalecimiento del sistema inmunológico.
  • Usar humidificadores, por tal de evitar el espesamiento de las secreciones, y si es necesario acompañar de aceites esenciales.
  • Realizar lavados nasales con la lota, o bien uso de espráis de agua de mar (isotónica) o suero fisiológico.

Remedios recomendados en resfriado común

Dentro de todos los remedios, la contemplación de sus indicaciones terapéuticas siempre deberá ser valorada por un experto en la materia. En el caso de la fitoterapia, aromaterapia y complementación nutricional, puede haber contraindicaciones e interacciones.

Debe consultar con su médico, personas medicadas, embarazadas y en edades pediátricas.

Fitoterapia:

Además de las plantas ricas en mucílagos, recomendadas en el apartado de medidas dietéticas para tos irritativa, resultan interesantes las siguientes plantas medicinales:

  • Drosera (Drosera rotundifolia): Antiséptica, sobre todo antibacteriana, en aparato respiratorio. Expectorante (fluidificante de la mucosidad), béquica (calma la tos, tanto faríngea como bronquial) y balsámica (hidratante de la mucosa respiratoria).
  • Abeto (Abies alba): Antiséptico, sobre todo en las vías respiratorias. Balsámico y expectorante.
  • Menta (Menta X piperita): Antiséptica, sobre todo en la esfera ORL. Expectorante y descongestionante nasal. Analgésica y antiinflamatoria, da sensación de frío (más utilizado su aceite esencial diluido).
  • Eucaliptus (Eucaliptus globulus): Antiséptico, sobre todo en las vías respiratorias, tanto en su uso interno como externo (inhalaciones). Tiene también un leve efecto antipirético (ayuda a disminuir la fiebre) y expectorante.
  • Pino silvestre (Pinus sylvestris): Antiséptico, sobre todo en infecciones virales y en vías respiratorias. Expectorante, antipirético y estimulante de las defensas.
  • Tomillo (Thymus vulgaris): Antiséptico de amplio espectro, tonificante y inmunoestimulante. Expectorante. Tonificante en general, útil en estados de astenia o estados de convalecencia.
  • Equinácea (Echinacea angustifolia / Echinacea purpurea): Ambas especies están recomendadas como antisépticas, sobre todo en infecciones virales y respiratorias. Reguladoras térmicas, diuréticas y antiinflamatorias.
  • El Propóleo no es una planta medicinal, sino una sustancia resinosa, cuyo color puede ir del pardo rojizo al amarillo verdoso. Las abejas lo producen a partir de las yemas de los árboles para poder mantener la colmena en una temperatura estable, aislarla de la humedad e impedir el desarrollo de microbios. Sus propiedades se conocen desde la época egipcia y la utilizaban también para la momificación. Destaca su acción antiséptica de amplio espectro (virus, bacterias, hongos), sobre todo respiratoria. Es a la vez una sustancia inmunoestimulante, balsámica, béquica, expectorante y antiinflamatoria respiratoria.

Aromaterapia:

Se pueden realizar inhalaciones, vaporizaciones o utilizar dispersores. Son indicados aceites esenciales inmunoestimulantes y expectorantes. Se destacan:

  • Aceites esenciales inmunoestimulantes: árbol del té (Melaleuca alternifolia), tomillo timol (Thymus zygis) y limón (Citrus limonum).
  • Aceites esenciales expectorantes: cajeput (Melaleuca cajeputi), pino (Pinus sylvestris) y benjuí (Styrax benzoin).

Si hay fiebre, se puede acompañar el proceso con compresas hidratadas con agua tibia-fría (nunca muy fría) en la zona frontal, nuca y en los hombres en caso de fiebres elevadas como coadyuvante en la zona genital, con aceites esenciales febrífugos. Otra opción es realizar masajes con aceites esenciales diuréticos que ayudan a aumentar el sudor.

Se destacan:

  • Aceites esenciales febrífugos: menta piperita (Mentha X piperita) y alcanfor (Cinnamomum camphora).
  • Aceites esenciales diaforéticos: jengibre (Zingiber officinale) y canela (Cinnamomum zeylanicum).

Complementación nutricional:

De entre todos los nutrientes que pueden ayudar a mejorar nuestro estado inmunológico, se destaca:

  • Vitamina C (ácido ascórbico, ascorbato de calcio): Ejerce una acción inmunoestimulante, antioxidante. Gran antiséptica de amplio espectro, activa los inmunocomplejos e interferón.
  • Betacarotenos: Por su acción hidratante y secretora de moco, aumenta la resistencia de las mucosas frente a las infecciones. Favorecen la formación de enzimas que digieren virus, ejerciendo una acción antivírica. A la vez que actúan como poderosos antioxidantes.
  • NAC (N-Acetil Cisteína): Es un compuesto procedente del aminoácido cisteína. Actúa como un gran antioxidante, optimiza la fagocitosis y ejerce una acción expectorante.
  • Vitaminas de complejo B: Trabajan en sinergia y ayudan a la fase de astenia y estado de convalecencia. Además se destacan dentro de este grupo las vitaminas:
  • B2 (riboflavina): Actúa como antioxidante.
  • B6 (piridoxina, piridoxal, piridoxamina): Estimula las defensas y la producción de anticuerpos.
  • B9 (ácido fólico): Participa en la hematopoyesis y actúa como cofactor en la producción de anticuerpos.

Oligoelementos:

  • Cobre (Cu): Antiséptico de amplio espectro, además de antiinflamatorio y antipirético.
  • Azufre (S): Acción trófica y desensibilizante de las mucosas del tracto respiratorio.
  • Bismuto (Bi): Antiséptico y antiinflamatorio, especialmente en cavidad bucal y faringe.
  • Fósforo (P): En caso de espasmo respiratorio (tos).

Sales de Schüssler:

  • Biosal nº 3 (Ferrum Phosphoricum): Primer remedio ante los primeros síntomas de congestión. Actúa también como antipirético (fiebre).
  • Biosal nº 4 (Kalium Chloratum): Remedio recomendado en segunda fase de inflamación, indicado en caso de febrícula y mucosidad blanquecina viscosa de difícil eliminación.
  • Biosal nº 8 (Natrium Chloratum): En caso de que haya una mucosidad acuosa, fluyente e irritativa.
  • Biosal nº 6 (Kalium Sulphuricum): En fases instauradas, donde hay obstrucción nasal y la mucosidad pasa a ser espesa y de color amarillo-verdoso.
Artículo publicado por Victoria del Pozo López el 23 Enero 2017. Valoraciones: 5.0 de 5 en 3 votos.