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Artículos de Iñigo Junquera Landeta
Artículos exclusivos y originales sobre medicina alternativa y bienestar aportados por Iñigo Junquera Landeta.
Artículos de julio de 2009
Describía en mi anterior artículo sobre la diafreo, cómo el ser humano es un todo psico-fisio-emocional que cambia conjuntamente y cómo existen cuatro polos básicos de actitud o comportamiento fisio-psico-emocional (alegría, tristeza, rabia y miedo). Apuntaba que toda persona se mueve entre estos cuatro status, pero predominando en su actitud o en el uso de sí mismo alguno de ellos. Y presentaba, además, algunos ejemplos de cómo estos estados afectan a la postura corporal.
Vamos ahora a profundizar un poco más en estos conceptos, y vamos a hacerlo a través de algunas escenas de la vida cotidiana de un niño que se han repetido, se repiten y se repetirán en tantas y tantas familias.
La diafreoterapia es una técnica de trabajo somato-psico-emocional creada por Linda Jent y Malen Cicerol a partir de su trabajo en París con Francoise Mezieres (creadora del concepto de cadena muscular), y con Therese Bertherat (creadora de la antigimnasia y escritora, entre otros muchos, del libro “El cuerpo tiene sus razones”).
La diafreoterapia considera al ser humano como un todo en el que el cuerpo, el pensamiento y la emoción cambian conjuntamente y a la vez.
Artículos de junio de 2009
Voy a tratar en este artículo de describir más profundamente el patrón corporal que se asocia con cada estado emocional, así como una serie de expresiones verbales que, si bien todos usamos, quizás lo hacemos sin pensar en que su origen es totalmente propioceptivo ( que proviene de la consciencia de lo propio ) y que vienen a expresar el movimiento o posición asociada a cada estado emocional.
El miedo es un movimiento, y digo movimiento, o emoción (del latín emovere-mover) hacia atrás y dentro, que se caracteriza, por lo tanto, por una concentración de la sangre en la zona visceral y zonas profundas, de forma que la periferia (piel y musculatura) se queda pálida y fría. La respiración se bloquea por completo o se hace rápida y corta y la musculatura estática se contrae en forma de espasmo generalizado. Si el daño es inminente, nos retiramos además en cifosis, enrollando los hombros y agachando la cabeza, para proteger la zona más sensible y vulnerable de nuestro cuerpo, el vientre, de forma que ofrecemos zonas más duras y menos vitales para recibir el ataque. Hay que recordar que el ser humano es el único mamífero que camina exponiendo su vientre, todos los demás lo llevan orientado hacia el suelo.
