Mindfulness para vivir mejor la vida

Curso/Taller · Presencial

Curso teórico-práctico de mindfulness para aprender a llevar mejor el estrés de la vida cotidiana.
Organizado por Eva Gonzalez Alvarez
Evento realizado anteriormente en Madrid.
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A la mayoría de nosotros nos gustaría ser felices, pero la realidad es que vivir no es algo fácil, si no algo bastante estresante. ¿Por qué es tan complicado ser feliz? Tal vez sea porque nuestro cerebro no esta programado para ello sino para sobrevivir. Nuestros cerebros, aunque son maravillosos, nos juegan muy malas pasadas. Afortunadamente, podemos aprender habilidades para que también se potencien nuestra capacidad de ser felices.

La atención plena es una de esas habilidades. Se desarrolló a lo largo de miles de años de evolución cultural como antídoto contra los hábitos naturales de nuestros corazones y nuestras mentes.

La atención plena es una actitud concreta hacia la experiencia, o una manera de relacionarnos con la vida, que nos ayuda a aliviar nuestro sufrimiento y a convertir la vida en una realidad rica y plena de sentido. Y lo consigue poniéndonos en sintonía con nuestra experiencia momento a momento y haciéndonos ver que nuestras mentes crean una angustia innecesaria.

Durante la última década aproximadamente, numerosos investigadores y profesionales de la salud mental han descubierto que las prácticas de atención plena o mindfulness, pueden mejorar prácticamente cualquier tipo de sufrimiento psicológico, desde las preocupaciones cotidianas, la insatisfacción y otros hábitos neuróticos hasta problemas más serios relacionados con la ansiedad, la depresión, el abuso de substancias y las situaciones que éstos comportan.

Se han demostrado útiles asimismo para potenciar relaciones interpersonales así como para fomentar la felicidad en general. La investigación y la práctica clínica están empezando a demostrar lo que las antiguas culturas vienen proclamando desde hace mucho tiempo; a saber, que el mindfulness ofrece una visión profunda de lo que causa nuestra aflicción y propone maneras eficaces de aliviarla. Felizmente para nosotros, es una habilidad que puede aprenderla prácticamente todo el mundo.

Existen varias maneras de cultivar la atención plena sin excesiva dedicación de tiempo. Podemos aprender a desarrollarla mientras hacemos nuestras actividades cotidianas, como por ejemplo pasear, conducir, ducharnos o fregar los platos. Pero si también podemos reservar con regularidad ciertos momentos para la práctica formal de la atención plena, podremos acabar sintiéndonos menos presionados y más capacitados para hacer frente a nuestras obligaciones en tanto en cuanto que la mente se nos despeja y el cuerpo se desestresa.

En este curso cultivamos la atención plena haciendo hincapié en aprender a prestar atención a los diferentes aspectos del mundo interior y exterior y ofreciendo vías prácticas para ver los pensamientos como hechos mentales; igualmente, se ayuda a cultivar una actitud de aceptación, compasión y empatía uno mismo y hacia los demás, fundamental para conseguir nuestro objetivo.