Consultoría Chamánica

Por: Salut I Creixement
También conocida por: Chamanismo
Resumen:

El chamanismo es una espiritualidad vivencial. Sus creencias, tradiciones y vocabulario son diferentes según la zona y la cultura, pero la base es la misma, porque sus practicantes, todos ellos, están compartiendo experiencias similares con el otro Mundo y los seres que habitan allí.

A veces las personas pueden sentir una sensación de no poder avanzar, depresiones crónicas, dificultad para decidirse o implicarse con su vida, una sensación de alienación… Tras pasar una situación traumática un fragmento de la mente puede tener la necesidad marcharse a un lugar seguro, dejando a la persona sin algunas de las habilidades de para tener una vida plena, feliz y sana. El chamán puede ayudar mediante una Recuperación de Alma.

“Chaman” es una palabra que encontramos en el lenguaje de la tribu Tungust (Siberia) que significa el que viaja, el que ve, el que sabe. El chamán trabaja con espíritus de otra realidad, en estado de trance, accede a otro Mundo para recabar información para su tribu, adivinación u otras consultas de la vida diaria; para ello recibe la ayuda de los espíritus de esa realidad. Estos espíritus guías pueden tener forma humana, animal, o ser plantas y hasta minerales.

El chamanismo es una espiritualidad vivencial. Sus creencias, tradiciones y vocabulario son diferentes según la zona y la cultura, pero la base es la misma, porque sus practicantes, todos ellos, están compartiendo experiencias similares con el otro Mundo y los seres que habitan allí. La cosmología del chamanismo no difiere de continente a continente. La esencia del chamanismo es universal, pero no todas las formas de chamanismo son las mismas. Y van a tener más sentido si se practica dentro de un contexto cultural. Debe estar enraizado en la propia cultura del practicante y sus raíces, para dar sentido al mundo que le rodea y reconectarlo con el poder primordial, la fuerza de tus ancestros y su protección.

Cuando hablamos de chamanismo, no nos referimos sólo a los nativos Americanos o a los siberianos. Mucha gente no sabe que el chamanismo europeo existió y aún existe en nuestros días. La brujería tradicional tiene una gran parte chamánica, ya que el chamanismo, se encuentra en la raíz de cada tradición espiritual y religiosa. Todos los chamanes podían caer en trance, entrar en estado alterado de consciencia, oír las voces de los espíritus, de las Divinidades, y volver a esta realidad con el conocimiento adquirido de ese mundo espiritual, para ayudar a su gente. En parte es algo más, porque ha evolucionado de sus raíces chamánicas hacia algo diferente.

Los hombres y mujeres sabias del Reino Unido, las y los videntes celtas y nórdicos, los hechiceros griegos, todos ellos tienen sus raíces en el chamanismo. Las creencias básicas y sus prácticas son muy similares al chamanismo que cualquier otra religión o espiritualidad de hoy en día.

Por ejemplo, en la antigua Grecia existió un grupo de practicantes espirituales que los escolares llamaron 'iatromanteis' (hombres medicina). Esta palabra provien del término 'aitros' (sanador). Eran maestros reputados de la separación del alma del cuerpo. Los iatromanteis hacían sus viajes en el espacio y otras dimensiones mediante la técnica del trance que llamaban 'apnous'. Este término normalmente se traduce por Catalepsia. Después del retorno del Alma al cuerpo, el hombre medicina relataría el cuento del Vuelo del Alma y explicaría cualquier información importante o instrucciones.

El chamán tiene como aliados principales a sus espíritus familiares y guías, para desarrollar una relación profunda con ellos es necesario cambiar el estado de conciencia ordinario - nuestro estado normal - a un estado alterado de conciencia, también llamado trance o "estado de éxtasis" de la consciencia.

Este cambio lo conseguimos de maneras muy diversas, las más comunes son controlar la respiración (con patrones de respiración rítmicos) o con la repetición rítmica de sonidos como el de las maracas o el tambor; aunque también se puede usa la danza (en la tradición griega las ménades, sacerdotisas de Dioniso, la utilizaban para entrar en un estado alterado total que les permitía tener una comunión con su Dios), y otros métodos, como el ayuno, el dolor ritual, cambios bruscos de temperatura, privación del sueño, la inmovilización… Los estudios del antropólogo Michael Harner, han demostrado que solo el 15% de culturas chamánicas han usado sustancias alucinógenas para conseguir entrar en trance, frente a un 85% que usan sonidos. Los estados alterados de conciencia no son únicos de chamanismo, o la brujería, muchos místicos, yoguis… consiguen este estado de meditación profunda desde donde se pueden conectar con otras realidades y los seres que allí habitan.

El viaje chamánica, o el vuelo del espíritu como se conoce en la brujería es tener la habilidad de salir de esta realidad ordinaria a otra realidad, al mundo espiritual. Se considera que existen tres mundos: el mundo Medio, Mide, donde vivimos nosotros, el mundo Inferior y el mundo Superior. El mundo Inferior y el Superior no tienen connotaciones de cielo e infierno, ni negativo-positivo, ya que en ambos mundos habitan seres de ayuda y guías.

El chamán, como la bruja es un maestro de las dos realidades y conoce sus caminos. Cruza los mundos y actúa como mediador.

Para entender mejor el chamanismo tenemos que hablar de la concepción del mundo animista. El animismo es la creencia de que todo tiene un espíritu y una conciencia – un alma- desde el microrganismo más pequeño de la Tierra hasta los planetas. Los animistas creen normalmente en el renacimiento y la rencarnación, como otro ser humano, animal, árbol, estrella… Todo puede ser un Ancestro (en la manera que todo contiene esa partícula proveniente del Big Bang).

Los ancianos honraban a estos espíritus, consideraban los espíritus del lugar (un río, arboleda…) como protectores y les ofrecían igual nivel de veneración que a las Deidades politeístas. El Politeísmo (creencia en varias Deidades) proviene del animismo y es considerado como un poco más “avanzado”, los antropólogos dividen estos cultos como el “culto bajo” (animismo) y el “culto alto” (politeísmo).

El chamanismo nos ayuda a volver a conectar con nuestra esencia y de esta manera recuperar pleno poder sobre nosotros mismos, nos ayuda a saber qué nos pasa, y qué conviene hacer para solucionarlo. También nos ofrece técnicas de sanación diversas (ya sean recuperaciones de animal de poder, de alma, extracciones…) y nos dan más herramientas para usarlas en nuestra vida diaria y poder modificar los patrones estancados de conductas negativas que nos traen problemas.

La consultoría chamánica

La figura del mediador en la Consultoría ChamánicaAunque el uso del chamanismo está al alcance de cualquier persona, mediante un aprendizaje y una práctica constante, estas herramientas están a disposición de cualquier persona que tenga problemas de salud persistentes que pueden provenir de patrones de conducta y pensamientos nocivos o de contaminaciones energéticas. Puede ayudar a comprender mejor los bloqueos del subconsciente.

A veces las personas pueden sentir una sensación de no poder avanzar, depresiones crónicas, dificultad para decidirse o implicarse con su vida, una sensación de alienación… Tras pasar una situación traumática un fragmento de la mente puede tener la necesidad marcharse a un lugar seguro, dejando a la persona sin algunas de las habilidades de para tener una vida plena, feliz y sana. El chamán puede ayudar mediante una Recuperación de Alma.

La consultoría chamánica ofrece técnicas de sanación en los patrones energéticos, eliminando intrusiones negativas, o sanando a través de los guías espirituales y los animales de poder. También se usa el viaje chamánico para conocer la causa de los problemas de una persona, y para recuperar el poder que se ha perdido.

La consultoría chamánica nos ofrece diversas técnicas de adivinación, y otras técnicas oraculares, que nos pueden dar información sobre qué aspectos deberíamos reforzar y cuales deberíamos eliminar para poder avanzar espiritualmente cada vez hacia una vida más llena.

Cambiando nosotros mismos podemos afectar y cambiar nuestras propias realidades.

Lidia Chalaux y Luis Romance

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