Espejito espejito mágico, dime ¿quién es la más bonita del reino?

Hace mucho mucho tiempo, en un país muy lejano existía una bella princesa...

Es muy posible que al leer la frase anterior hallan venido a tu memoria recuerdos de otros tiempos, tiempos en los que la fantasía se entremezclaba sutilmente con la realidad...invitándote a cada rato a participar en un romántico baile que no parecía tener fin...

Fue aquí donde se fueron tejiendo las redes de nuestra realidad presente. Redes en donde yacen despositados los recuerdos, experiencias y aprendizajes que nos ayudan a compartir nuestra experiencia interna con el resto de nosotros. A entrelazarnos con los demás enriqueciendo nuestro camino.

Pero, ¿qué pasa cuando nos quedamos "enredados" y dejamos de bailar el vals de la vida tejiendo y aumentando nuestra red de posibilidades?

Muchas personas han dejado de hacerlo. Son aquellas que temen seguir bailando porque eso les obliga a hacer cosas nuevas, a dejarse llevar, a tomar riesgos. Pensando que si dejan de hacerlo su "red de seguridad" les salvará de una caida, en cierta medida, inevitable. Son aquellos que viven con un sentimiento creciente de angustia motivado por el "poder y no querer" . Y aunque gozan de la misma fuerza creativa en su interior, que nos mueve a todos nosotros vibrando hacia delante, perdieron la capacidad de hacerla fluir desde el momento en el que se rindieron y dejaron de bailar su propio vals con la vida. Ahora su red está rígida, reseca, y amenaza con romperse a cada momento...lo que hace que su mundo se vaya haciendo más pequeño e inhóspito...viviendo una realidad ilusoria construída de recuerdos de lo que fue pero que nunca volverá a ser...

Sin embargo, hoy puedes hacer algo diferente si te sientes identificado. Y porque yo también sufrí esta situación en un momento de mi vida, sé que otros también pueden poner a punto su red y dejar fluir su propia energía con más fuerza e ímpetu que nunca. Porque hoy mismo puedes volver a escuchar tu música interior, e iniciar un baile interminable entre dos mundos, el de tus sueños y el ahora. E iniciar tu camino tejiendo una red que te hará saltar sobre ella impulsándote más allá de lo que jamás antes habías siquiera imaginado. Sólo necesitas dejar de compararte con los demás, y empezar a enfocarte en respirar tu propia luz, de forma que cada día brillas más y te sientes más libre...

Porque la próxima vez que te mires al espejo, verás en su reflejo a la persona más maravillosa del mundo, ¡tú mismo!

Ten el valor para decir SÍ a la Vida y descubre los secretos que guardas en tu interior.


¿Te gustó el artículo?

Vota para ayudarnos a destacar y recomendar los mejores artículos:


Artículo publicado el 4 Junio 2010. Última modificación el 13 Julio 2013. Valoraciones: 4.8 de 5 en 4 votos.