La profundidad del yoga

Los beneficios del yogaEn la sociedad que nos ha tocado o hemos elegido vivir, estamos comprometidos y pendientes de obligaciones y actividades, y nos angustia la exigencia de dar el máximo y lo mejor de nosotros en todo momento. Lo que nos deja pocas o ninguna ocasión de cultivar una vida personal propia, una vida interior. Nos sentimos abrumados y desbordados, sin tiempo ni para pensar.

El hombre de hoy olvida que: "El árbol extiende sus ramas, en la medida que hunde sus raíces".

Y se encuentra dentro de un torbellino de actividades del que es difícil escapar. En el mejor de los casos, se adapta a él pero, aún así, sufre un gran desgaste y la continua sensación de que, si se relaja, este torbellino lo engullirá. Es como un vivir sin poder vivir.

La persona que, junto a su actividad social, familiar y laboral, encuentra el tiempo o la manera de practicar Yoga o alguna disciplina similar, consigue equilibrar su vida hasta el punto de que, la misma actividad que lo tenía atrapado, se convierte en expresión de su propia paz, entusiasmo y generosidad.

Aunque no hay "escuelas de vida", disponemos del legado de los grandes maestros del Yoga que se supieron manejar todos los aspectos del ser humano y que, hoy día, son tan prácticos y útiles como hace siglos.

El yoga y su enseñanza pueden ayudarnos a reencontrar todas aquellas cualidades genuinas de nuestra naturaleza, al conectarnos con la maravillosa complejidad de nuestro cuerpo, la lucidez y creatividad de nuestra mente, la fuerza y confianza de nuestro corazón y el misterio infinito de nuestra alma.
Danda Ananda Jaya MA

Artículo publicado el 4 Diciembre 2012. Última modificación el 21 Diciembre 2016.