Hablando con mis ancestros

15 Feb 2019 lectura de 4 minutos
Hablando con mis ancestros

Quizás uno de los temas más desconocidos, aunque cada vez menos, tiene que ver con la influencia de nuestros antepasados. Y no me refiero solo a lo más evidente y cercano, como son los padres y/o abuelos. Muchos de vosotros habéis podido escuchar de frases como las siguientes: “Cómo se parece este niño al abuelo”, “¿De quién habrás sacado esas ideas? Si nadie en casa se le ocurre nada parecido”. Es probable, contestando a esta última, que nadie a quien conozcamos. Pero es probable que, de algún modo, tenga referencia dentro de la familia. Aunque sea en familiares a los que no hemos conocido, sea el motivo que sea.

Podemos asumir que a lo largo de los siglos de vida de un clan familiar, han ido pasando de generación en generación informaciones que afectan de modo directo o indirecto a los miembros de dicho clan. Cada persona lo vivirá de una manera diferente en función de otros muchos factores. Pero no siempre esta información es tenida en cuenta, la gran mayoría de las veces asumimos que las cosas y/o acontecimientos que nos ocurren son fruto de la casualidad.

En realidad, la casualidad no existe. El mundo es casual, para todo efecto existe una causa, la conozcamos o no, seamos o no conscientes de ellas. En algunos casos los acontecimientos vividos, las enfermedades, los miedos y otras cuestiones que rodean la vida de cada ser humano, está directa e indirectamente relacionado con nuestros ancestros.

Os pongo un ejemplo para explicarlo mejor:

Imaginad que conocéis a alguien, una mujer en este caso, mantenéis una relación de amistad durante los años y sabéis que se casa. Después de años de felicidad, el marido fallece. Evidentemente os ponéis en su lugar y podéis sentir su dolor. Con el tiempo rehace su vida y vuelve a enamorarse, pero al cabo del tiempo, su segundo marido también fallece. Sentís como el dolor se apodera de la vida de esta mujer, y mucha gente pensará “ya es mala suerte”. El tiempo pasa y vuelve a rehacer su vida, y se vuelve a enamorar. Sigue bien durante unos años siendo feliz, y al cabo del tiempo, su tercer marido fallece. Os enteráis de la noticia y os sorprende tanto que no sabéis cómo encajarla y sobre qué decirle a una persona que ha visto fallecer a sus tres maridos. Algunos supondrán que es casualidad y muy mala suerte. A vosotros ¿qué os parece? Pensarlo durante un rato.

Plantearos la siguientes preguntas: ¿Qué le lleva a una persona a elegir (inconscientemente) a parejas que no se quedan con ella? ¿Dónde buscaríais la explicación para poder entender esta situación tan llamativa?

Si hablásemos con los ancestros de esta mujer, habría que preguntarse qué experiencias traumáticas ha vivido la familia para que se repita. También sería interesante saber qué les ocurrió a las mujeres del clan o a alguna de ellas con la parte masculina, con el marido. ¿Quizás alguna muerte en la guerra? Sería muy interesante conocer esta información que nos dotaría de explicaciones a temas sorprendentes.

Aprender a analizar el árbol genealógico nos ayuda a dotar de sentido lo que nos ocurre en el momento presente de nuestras vidas. Podríamos evitar repetir de forma reiterada accidentes, acontecimientos traumáticos podrían ser sanados. Así de esta forma también podríamos ir limpiando los linajes dejándoles transitar tranquilos.

¿Y tú qué sabes de tus ancestros? ¿Has hablado alguna vez con ellos? ¿Te has planteado en algún momento que dentro de ti y en tu linaje está toda la información que necesitas para poder caminar por la vida?

Hablar con ellos y conocer de dónde venimos muchas veces nos ayuda a conseguir nuestros objetivos, sean los que sean, eliminamos bloqueos y tomamos conciencia de que el poder está en nuestras manos.