¿Sabes qué contiene tu mente?

13 Jun 2026 lectura de 4 minutos
¿Sabes qué contiene tu mente?

La definición de un concepto tan abstracto comúnmente ha pasado por muchos momentos a lo largo de la historia y en distintas culturas

Uno lo acercan a la conciencia, otros a los procesos de la inteligencia o pensamiento, otras a la percepción y la sensación. En realidad, ya que todo pasa por nuestra percepción en nuestra elaboración mental, al menos aquello que sabemos, recordamos o hacemos, deberíamos adoptar una definición amplia.

A modo popular un acercamiento a la mente es pensar que es la función del individuo que permite sentir, percibir y elaborar aquello que es conocido y que llega en distintos modos, y que genera la memoria de dichas experiencias. Además, incluiría todo lo que tiene que ver con las emociones y los sentimientos, los deseos, planificación, deducción etc.

Una definición de esta índole es tan abierta e incluye tantos elementos que un estudio de la mente solo podría hacerse por partes

Pero si quieres una propuesta individual y efectiva que puede ayudarte al menos a conocer cómo está funcionando tu mente, te voy a hacer una propuesta sencilla basada en la experiencia de la observación.

Tanto el budismo, como parte del psicoanálisis occidental, y no hablamos de psicología, sino de psicoanálisis, en concreto, la escuela Kleiniana, hablan en los mismos términos de los contenidos de la mente, no importan su naturaleza, esta naturaleza que hemos visto tan diversa pocas líneas atrás.

La forma que tienen referirse a estos elementos, es la palabra “objeto “

Es una curiosidad histórica o quizás no lo es, que teoría tan dispares tanto temporalmente, como en la forma de estudiar el individuo, hayan conceptuado este término: objeto

Si considero como un objeto cualquier elemento de mi conciencia, sea un recuerdo, una emoción o una impresión física o mis deducciones, etc. etc., lo estoy pasando a la categoría de “cosa “

Esto es un proceso bien, conocido en distintos ámbitos, llamado cosificación

A partir de ese momento, si soy capaz de enlentecer mis procesos mentales, por ejemplo a través del proceso básico de la relajación, estaré en posición durante unos minutos de observar mis objetos mentales, como “cosas”.

Algunas observaciones importantes:

  • Los primeros meses de este tipo de observación suele ocurrir algo muy frecuente que es la distracción. Por eso es muy importante el desarrollo de la atención para poder observar
  • La observación debe ser breve y lo más objetiva posible
  • Hay que observar las asociaciones que ocurren entre los distintos objetos.
  • Y no manifestar interés por los mismos, sino que la observación debe ser algo parecido a la que harías en un laboratorio. Por lo que el objeto irá cambiando sin mayor intervención, ya que será impermanente prácticamente siempre.

Cuando yo hago docenas de estas observaciones, después, procuro anotar aquello que he observado con mayor frecuencia y también procura anotar con lo que se relaciona, estos es, nuevos objetos que aparecen a raíz del objeto inicial.

Y como hemos dicho aquí, no es importante si se trata de un recuerdo o de una emoción o de una percepción física o de lo que opino, sobre todo esto, sino que, considerado como un objeto, simplemente tomo nota del objeto seminal, tal y como se presenta y de sus asociados, como hemos dicho antes

El resultado de una observación así a lo largo de los meses, y quizás de algunos años es observar lo que llamamos Tendencias: anotaciones de las mayores frecuencias en la presentación de objetos y sus relaciones

Llegados a este punto yo estoy en lo que podríamos llamar el conocimiento de mi mente y quizás podría plantearme una intervención para cambiar aquellas partes que me producen mayor insatisfacción o reforzar aquellas que más provocan mi bienestar.