En el proceso de la fibromialgia se van pasando por determinadas etapas de menor a mayor intensidad las cuales describiré en las siguientes líneas:
Esta es la primera de todas en la que todavía no se obtiene ningún diagnóstico, en esta es cuando empiezas a ser consciente que tienes malestares prolongados en el tiempo y sufres mucho cansancio o fatiga.
Normalmente al principio todo esto como es de forma sutil lo achacas al ritmo de vida, al estrés o circunstancias externas con lo que sigues adelante con tu vida creyendo que es normal.
En esta etapa, todo lo anterior se intensifica con lo que empiezas a incorporar en tu día a día calmantes tipo ibuprofeno para calmar el dolor incluso vitaminas para combatir la fatiga y cansancio.
En esta etapa se sigue con la vida cotidiana y social pues tu cuerpo ya está acostumbrado a los malestares de tu día y día.
En una lectura de Registros Akáshicos recibes una canalización de información a las preguntas concretas que tu haces. En muchas ocasiones, también se recibe información adicional necesaria en ese momento.
La información que recibimos es para hacernos responsables y conscientes del momento presente.
Los mensajes que recibimos nos muestran de dónde venimos y las posibilidades que tenemos para superar esa prueba o seguir repitiendo una y otra vez.
La lectura nos da pautas para sanar esas situaciones que en este momento nos preocupan, nos bloquean, nos lo hace consciente y nos muestra la responsabilidad que tenemos en nuestras acciones pasadas, presentes y futuras.
Masaru Emoto en su libro "Los Mensajes del Agua" nos muestra cómo se modifican las moléculas del agua cuando se exponen a ideas, palabras, música... a cualquier vibración.
Os voy a explicar cómo nosotros, en casa , podemos también cambiar, de manera muy sencilla, la energía, la vibración del agua para nuestro bienestar.
Solo necesitamos agua (puede ser del grifo) una botella de vidrio y el sol. La podemos usar para beber, aseo personal, plantas, animales, limpieza...
Este agua energizada con energía reiki o con la energía del sol, nos ayuda a prevenir y a sanar dolencias que padecemos, transformando los patrones inconscientes, las memorias escondidas que se manifiestan físicamente, cambiando nuestra vibración desde dentro.
Puerperio, esta fase oscura.
Durante nueve meses nos preparamos y vivimos las transformaciones para la llegada del bebé, leemos, buscamos información y toda la familia se preocupa y se ocupa de que durante el embarazo no nos falte nade. Pero un día, antes o después de la fecha esperada... Nace nuestro bebé.
El proceso del parto, por más que preparado y esperado es siempre una sorpresa, es algo natural que no podemos controlar (por más que el mundo intente), es como “la puesta del Sol”, lo acompañamos, lo vivimos, nos dejamos llevar y así encontramos nuestra parte más instintiva que se ocupa de que el cuerpo, las hormonas y la psique bailen en consonancia con el bebé, que abre su camino a la nueva vida. Para las mujeres el parto es un momento que exige mucha fuerza y energía y después del parto necesitamos recuperarnos, descansar con nuestro bebé y prepararnos para el puerperio.