En el año 2008, un comité de expertos de la Organización Mundial de la Salud concluyó que la mala alimentación es el principal factor de riesgo de las cardiopatías, diabetes, cáncer y demencias y que era la causa de la mayoría de las muertes que se producen en el momento actual.
Este es el motivo que me induce a describir de manera breve el problema de la alimentación insalubre con sus causas y sus posibles soluciones reales.
Además de nuestro cerebro craneal, nuestro primer cerebro, disponemos de otros órganos capaces de tomar decisiones de forma independiente o conjunta, como si fueran cerebros.
Nuestro sistema digestivo, en especial su parte nerviosa, se considera un segundo cerebro, Nuestro corazón, un tercer cerebro. Y, las distintas microbiotas que habitan en nuestro cuerpo, el microbioma, un cuarto cerebro. Pero, además, estos cuatro cerebros, interconectados mediante la red psiconeuroinmunoendocrina, están englobados bajo una unidad funcional mental que llamamos quinto cerebro. Nuestro cuerpo, nuestro organismo, encarna este quinto cerebro capaz de coordinarse y actuar como si fuera un médico interior, cuya misión es preservar nuestra vida y nuestra salud utilizando los distintos mecanismos homeostáticos, regeneradores y autocurativos que posee. Un quinto cerebro, un médico interior que, en demasiadas ocasiones, no entendemos lo que nos dice o lo que nos pide y, sin querer, lo saboteamos y lo maltratamos con comportamientos y hábitos nada saludables ni armónicos, dificultándole el cumplimiento de sus funciones.
El 2020 será reconocido en el mundo como el año del Covid-19 y para muchos también será reconocido como el principio de nuestra pérdida de libertades, basándose en criterios poco fiables.
Hablar del Coronavirus, puede llevarnos a 2 caminos:
En mi opinión, escojamos el que camino que escojamos, las consecuencias se unen en un mismo punto: El abuso y manipulación de todo orden sobre los ciudadanos del mundo.
La clave de una acción consciente siempre se ha definido como fluir con la propia acción. Pero ¿qué significa eso exactamente?
Si lo identificamos como hacer cosas en momento presente podemos descubrir ciertas características que por definición están ahí. Por ejemplo, si estás presente, estás aquí y ahora, es decir, tu mente y tu cuerpo comparten el mismo espacio-tiempo y ese espacio-tiempo es justo en el que estás ahora.
No estás pensando en el futuro, no estás pensando en el pasado. Ambos estados son imaginarios, es decir, sólo residen en tu mente. El futuro te llena de incertidumbres y posibilidades, mientras que el pasado te pierde en recuerdos de dudosa fiabilidad.
Es tu elección tomar consciencia de que sólo es tangible el momento presente. Estás aquí y ahora, enfocado en lo que está sucediendo en este preciso momento. Eso es estar presente en tu propia experiencia; eso es vivir tu vida.