La tiroides es una pequeña glándula situada en la parte anterior del cuello, pero su influencia sobre el organismo es enorme. Regula el metabolismo, la energía, la temperatura corporal, el estado emocional y múltiples funciones hormonales. Cuando aparecen alteraciones tiroideas —como hipotiroidismo, hipertiroidismo, nódulos o tiroiditis— la medicina convencional las estudia desde factores hormonales, autoinmunes, genéticos y ambientales.
Muchas veces vienen a mi consulta personas que no se encuentran bien y, a pesar de estar tomando medicación, resuelven la situación momentáneamente y luego empeoran. Cuando no se puede dar una respuesta que se ajuste a causas médicas, hormonales o físicas, debemos pensar que emoción se encuentra escondida detrás de esta disfunción.
La biodescodificación propone una lectura complementaria: considera que determinadas enfermedades pueden estar relacionadas con conflictos emocionales no resueltos, vivencias de estrés o patrones internos sostenidos en el tiempo. Aunque esta perspectiva no reemplaza el diagnóstico ni el tratamiento médico, se trata de una herramienta de autoconocimiento y acompañamiento emocional.
El virus de Epstein-Barr (VEB) es, sin duda, uno de los microorganismos más extendidos en la población mundial. Se estima que más del 90% de las personas han estado en contacto con él en algún momento de su vida. Sin embargo, a pesar de su enorme prevalencia, sigue siendo un gran desconocido para la mayoría de la población.
En muchos casos, la infección pasa desapercibida. De hecho, entre el 90% y el 95% de los infectados pueden ser completamente asintomáticos. Pero el problema no reside tanto en la infección activa sino en su reactivación.
El interés por el VEB ha crecido notablemente en las últimas décadas debido a su asociación con múltiples enfermedades, desde infecciones leves hasta patologías complejas como enfermedades autoinmunes, trastornos neurológicos e incluso ciertos tipos de cáncer.
La depresión mayor es una enfermedad mental grave que afecta a millones de personas en todo el mundo. A pesar de su prevalencia, existen muchos mitos y malentendidos sobre esta condición, que pueden perpetuar el estigma y dificultar el acceso a un tratamiento adecuado.
Estos mitos no solo minimizan la gravedad de la depresión mayor, sino que también pueden hacer que quienes la padecen se sientan incomprendidos y aislados.
Para un deportista, la vida es algo parecido a una montaña rusa. No se trata sólo de cambios constantes en el ámbito corporal, sino también en lo que a la emocionalidad atañe. Una persona dedicada al deporte puede fluctuar constantemente desde una euforia absoluta de victoria hasta una profunda desesperación ante una derrota. Si no cuentan con una gestión adecuada, estas emociones se pueden llegar a convertir en obstáculos para tener en cuenta.