Monstruos, miedos, fantasmas y terrores nocturnos

Jordi Ysàs
8 Ene 2019 lectura de 16 minutos
Monstruos, miedos, fantasmas y terrores nocturnos Recomendado

La fórmula mágica para hacer desaparecer monstruos y miedos nocturnos.

Todos los que somos padres reconocemos el problema que suponen los miedos, fantasmas y terrores nocturnos a la hora de ir a dormir a nuestros hijos. Esta sintomatología, en según qué casos, suele estar presente durante toda la infancia. De hecho, quién de nosotros no reconoce haber tenido miedo o terror en alguna noche de tormenta o después de ver una película de terror o quizás de escuchar una historia aterradora.

Si bien todas ellas nos ayudan a afrontar situaciones ficticias en sustitución de la realidad, la forma de crear recursos de afrontación y superación también nos generan miedos y terrores, en caso de no disponer de esos recursos de afrontación y superación. Cuántas veces ha pasado que el peque de la casa quiere ir con los hermanos mayores al cine, y al ver las pelis de acción y aventura que tanto divierten a sus hermanos, a él le crean miedo, provocando como resultado un conflicto y discusión familiar entre los padres: No te diste cuenta, es demasiado pequeño aun para ir al cine, cómo no te diste cuenta...

El caso es que terminamos con los niños pequeños en nuestras camas, aterrados por ideas de monstruos y fantasmas, terrores, ruidos, sombras, luces, ideas e imaginaciones que les perturban el sueño, y que todas ellas se calman y desaparecen al entrar en la cama de los papas, de una forma sorprendentemente mágica.

En este articulo os propongo un método, el que usamos en consulta, para crear los recursos de afrontación y superación de esos miedos y terrores nocturnos, para ello utilizaremos el lenguaje que utilizan los niños, el de la imaginación.

Método para crear los recursos de superación de los miedos y terrores nocturnos en los niños

Primera fase

Siguiendo los pasos concretos de este método, conseguimos tener de nuestro lado aquello que aterra al niño. Conseguiremos que el mismo niño con su imaginación genere el recurso para superar el miedo que su propia imaginación le está creando.

En Terapia Estratégica y Sistémica Familiar, tenemos una máxima.

Si quieres que te entiendan, habla el lenguaje que ellos hablan.

La fórmula mágica

En toda fórmula mágica hay un mago, como podéis suponer este mago o maga será su mamá o papá, el que esté más tiempo con él y quiera poner en práctica el método.

Como toda fórmula, hay que ser muy riguroso en la recopilación de sus ingredientes y cantidades que son muy específicas, concretas y secretas que solo el mago sabe con exactitud de su gran poder.

Primer ingrediente: Identificar al monstruo a eliminar.

Papa o mama, “el mago”, hará como si de una prescripción se tratase, cada día a la misma hora, por un espacio de tiempo de 20 minutos hará que el niño le hable, sobre sus terrores nocturnos, sobre sus monstruos que le acechan por la noche y no le dejan dormir.

Primer ingrediente: Identificar al monstruo a eliminar.

Puede ser a media tarde, en el momento de estar en el parque, jugando, a la salida del cole, de camino a casa, en el momento de la merienda o sentados en su cama, pero conviene que esté distanciado de la cena y de ir a dormir. Y le preguntaremos, por detalles de la cosa u objeto del miedo, - ¿Cómo es? ¿De qué color? ¿Qué hace? ¿Qué tamaño tiene? ¿Va solo o acompañado? animándolo a profundizar más, y más, sobre todo evita cualquier tipo de intervención dirigida a tranquilizarlo o a quitarle importancia al objeto o causa del miedo. Se trata de que defina con máxima precisión aquello que le crea el terror y que experimente el miedo, ahora en un espacio seguro con el apoyo de papá o mamá, eso hará que afronte su miedo.

Repetirlo con seriedad atención durante dos semanas, 15 días, haciendo que el niño nos cuente con detalles aquello que le crea terror, independientemente de que el niño no quiera o diga que ya no lo necesita, para que se produzca el primer elemento mágico, el primer paso para la saturación de las fantasías.

Apagando el fuego añadiendo toda la leña.

Si al niño le gusta escribir con cierta facilidad que, a partir del quinto día, a la misma hora y duración de tiempo, coja una libreta y lápiz y se siente en la cama o en la mesita de noche y que escriba todas sus fantasías y todos sus pensamientos espantosos de monstruos, aquello que sea el foco del miedo, puede adornarlo con algún dibujo de lo que le produce miedo.

Los últimos cinco días del día 10 al 15, que cada día dibuje sus miedos de los cuales le ha estado hablando y escribiendo con todo detalle de formas y colores, también pueden ser en volumen muñecos y formas de plastilina, pasta de migas de pan, fieltro de tela, etc.

El resultado de esos 20 minutos durante 15 días es que tenemos perfectamente detallado cómo es o son esos monstruos. Nos los ha explicado, escrito, dibujado y hasta modelado en figuritas de plastilina o telas de colores. Fantástico, ya sabemos a qué nos enfrentamos.

Segundo ingrediente: Externalización de los miedos nocturnos.

jogar con niñosTodo ello lo guardamos en una caja o carpeta, y le explicamos muy detalladamente esta Ley de los miedos nocturnos:

  1. Los miedos dan mucho miedo durante la noche, pero por el día dan risa. (Durante el día nos reímos y jugamos con ellos con la caja abierta en cualquier sitio, los sacamos, escribimos, hablamos de ellos, dibujamos, pintamos, hacemos figuritas, etc.)
  2. Los miedos pierden su fuerza, si no pisan el suelo con los pies. (Por ello cerramos la caja o la carpeta y los guardamos colgados dentro de una bolsa, en una percha del armario de la habitación. Como están flotando, no tocan el suelo, han perdido su poder y no hacen nada. Hasta mañana que los sacamos y jugando nos volveremos a reír de ellos).

Cada día, durante 15 días, durante el día o una hora antes de la cena, durante 20 minutos, sacamos y jugamos con nuestros monstruos y añadimos más detalles, ya que al ser de día no tienen poderes y nos hacen risa. Luego los colgamos para que no toquen al suelo, así por la noche tampoco tienen poderes y nos dejan dormir tranquilos.

Tercer ingrediente: El ritual de ir a dormir cada día.

Después de colgar los monstruos en la percha, que pierden el poder, una hora antes de acostarse cada día, adecuar la habitación para el sueño, recoger y ordenar, atenuar la luz crear el clima favorable para el descanso, a partir de entonces ya no se le cuenta nada al niño, ni cuentos, ni historias, ni tele, ni videos, ni juegos de historias de nada.

Tercer ingrediente: El ritual de ir a dormir cada día.

Al meterse en la cama, darle algo de contacto para que se sienta acogido, el osito, la manta, etc. Si reclama tu contacto, quédate con él y vete separándote poco a poco, primero el abrazo, luego, la mano, el dedo, la voz la canción, el silencio y nada. Poco a poco.

Es un momento de buena relación con tu hijo... él extraña el contacto, el ruido, la voz. Él se siente abandonado, hacerle sentir que seguimos estando juntos, que estar en una habitación no es abandono, que todos estamos y formamos el mismo hogar, la misma casa. Los ciclos de sueño duran sobre 1 hora, por lo que puede despertarse cada hora.

Otra ley que tiene que saber: Los objetos del sueño son solo para el sueño, el osito la manta etc., durante el día están guardados, y a la hora de dormir se sacan para que cumplan su cometido hacernos dormir, no se juega con ellos durante el día, ¡si no pierden su fuerza!

Cuarto ingrediente: La conjura del silencio.

Durante todo el proceso, desde el primer día, fuera de esos momentos, los 20 minutos que te habla, escribe o jugamos con sus monstruos o sus miedos, durante el resto del día, no se habla de ello, pero eso sí hay que hacer los 20 minutos cada día, luego silencio sobre el tema: ¡no se habla hasta el próximo día!

Del dormir, exactamente igual, 1 hora antes se crea el clima en la habitación para dormir y puede solicitar una canción de cuna, etc. El resto del día: silencio sobre los temas del dormir.

Diríamos que sobre el tema, es poner orden y respetar los sitios y los momentos para cada cosa.

Nota previa: Con todo ello hemos trabajado en el entorno familiar y dirigido por papá o mamá la externalización de los miedos y la generación de recursos de afrontación y superación durante esta primera quincena. Todo ello tiene una segunda fase que se pone en práctica una vez cumplida con las tareas de esta primera fase, y que cierran el proceso de afrontar los miedos nocturnos. Buena Práctica.

Segunda fase: Mezclando los ingredientes

Abracadabra pata de cabra.

Un enano solo puede vencer a dos gigantes si se sube encima de uno de ellos.

Segunda quincena de afrontación y superación del miedo y terrores nocturnos.

Las prescripciones de esta quincena son:

Las zapatillas mágicas.

Se trata de regalarle por sorpresa al niño una zapatillas que tienen un poder mágico. El hacerte invisible a los monstruos, cuando te pones las zapatillas los monstruos no te ven y no pueden hacerte nada.

zapatillas magicas

Si por la noche el niño se despierta, en vez de llamar a sus papás, el niño se pondrá sus “zapatillas mágicas”, se acercará a la caja de monstruos y miedos y les recordará que no pueden salir hasta la mañana siguiente. Luego se quitará las zapatillas y volverá a la cama. Reconvenir y advertir a los miedos es responsabilidad del niño. Los papás podrán ayudarle a preparar la caja y colgarla antes de acostarse, pero no pueden intervenir por la noche si los miedos se “escapan”.

Para los padres será costoso no acudir si el niño los llama de nuevo durante la noche. Convendrá hablarlo, en consulta con ellos y barajar diversas alternativas para resistir la tentación de intervenir, serán consejos como los siguientes recursos mágicos.

El cuento y el embudo mágico.

El cuento y el embudo mágicoUna hora antes de acostarse, al arreglar la habitación para dormir, tienes que explicarle a tu hijo un cuento bien definido, en el cual aparezcan unos monstruos o seres malvados, como dragones, serpientes o figuras oscuras o que se parezca a lo que él dibuja como miedos, y que acechan al reinado, haciendo de sus malas pasadas a todos los ciudadanos del castillo, del pueblo, etc.

Entonces el rey se pone sus zapatillas mágicas de rey, y se acerca hasta la casa del mago al cual le pide consejo y solución. El mago le entrega un embudo por donde soplar y soplar y echar del castillo y del pueblo a todo miedo, monstruos, etc.

Entonces soplas y soplas el embudo por toda la habitación, para que los miedos marchen. Le das el embudo al niño para que él también sople y eche a todos los miedos fuera de la habitación y de la casa dejando todo el espacio limpio.

Le dejas el embudo y las zapatillas al lado de su cama, ahora él ya sabe lo que tiene que hacer si es presa de los miedos.

El ritual mágico.

Segundo día se repite el cuento, al finalizar se le pregunta - ¿Qué te parece si tiramos a la basura la caja o carpeta con todos los miedos? Durante el día casi no juegas con ellos, y por la noche son un estorbo aquí en el armario. ¿Qué te parece si los tiramos?, Entonces se mete la caja en una bolsa de plástico de la basura y se la dais a papá o mamá para que cuando salga la tire sin tardar a la basura.

- Toma papá, tira esta caja llena de miedos a la basura, por favor, ya no los queremos. – Adiós miedos.

Papá o mamá sale momentáneamente de la casa, para tirarlos al contenedor de reciclaje de la basura. (Es opción vuestra de guardar esos dibujos o tirarlos, lo importante es el ceremonial que el niño vea la implicación y cómo todo ello es eliminado de su vida cotidiana, con certeza y seriedad rigurosa).

El niño conserva en su habitación sus zapatillas mágicas que le permite afrontar cualquier miedo, y el embudo mágico que le permite soplar y ahuyentarlos.

El ritual de ir a dormir cada día.

Se sigue con la rutina una hora antes de acostarse cada día, adecuar la habitación para el sueño, recoger y ordenar, atenuar la luz crear el clima favorable para el descanso.

Se le recuerda que tiene las zapatillas y el embudo mágico, se le canta la canción deseada de esta noche y poco a poco nos apartamos con dulzura de él, sabiendo que no lo abandonamos que todos formamos la familia y el hogar y en él siempre estamos juntos.

Para los papás será costoso no acudir si el niño los llama de nuevo durante la noche. Convendrá hablarlo con ellos en consulta y barajar diversas alternativas para resistir la tentación de intervenir. Al niño hay que hacerle saber que ya tiene recursos mágicos y fantásticos para afrontar sus fantasías:

  1. Ponerse las zapatillas mágicas,
  2. Soplar el embudo,
  3. Anotar o escribir los miedos en la libreta, él ya tiene sus recursos y tiene que saber usarlos cuando sean necesarios.

Nota previa: Todo ello tiene una tercera fase que se pone en práctica una vez cumplida con las tareas de esta segunda fase, y que cierran el proceso de afrontar los miedos nocturnos. Buena Práctica.

La caja de los recursos.

Elaborar una caja con los recursos de afrontación adecuados concretamente a la situación de vuestros hijo, además de los prescritos, zapatillas mágicas, embudo mágico, libreta, dibujos, se pueden añadir otros tipo varitas mágicas, super héroes, polvos mágicos, etc.

Como en el caso de Carlitos que tenía miedo a que un cocodrilo le rondara la cama por la noche, como el del Capitán Garfio, se le recomendó un recurso mágico, cada vez que tiras de la cisterna del váter, al mismo tiempo que absorbe y se van en remolino todas las aguas, también absorbe y se van todos los cocodrilos que pudiesen estar rondando en casa, así que Carlitos con sus zapatillas mágicas tiraba de la cisterna del váter cada día antes de meterse en la cama formulando la frase mágica - Sim Salabim, que se trague todos los cocodrilos; tiraba de la cadena se acostaba y dormía tranquilo toda la noche.

La carta consejo de experto.

A resultas de una investigación llevada a cabo por mamá o papá, se ha enterado de que en internet hay un Portal de Domadores de Monstruos y Miedos y que están haciendo un concurso con todas las cartas de todos los niños que quieran participar. Para ello tiene que escribir una carta contando en ella todo lo que está haciendo para dominar y domar a sus monstruos y miedos, relatado con detalle y dibujos a todo color, esta carta servirá para que otros niños puedan afrontar y domar sus miedos y monstruos nocturnos.

La carta consejo de experto

Esta es la pregunta que tiene que responder y relatar en la carta:

¿Qué le dirías que hiciese un amiguito que se encuentre en la misma situación en la que tú estás, cuéntale que has hecho y estás ya haciendo para domar y dominar a tus monstruos y miedos nocturnos?

Los papas pueden ayudarle recordándole detalles y repasando la ortografía.

Nota previa: recordarle que la carta será enviada y servirá de ayuda real a otros niños en el Portal de Domadores de Monstruos y Miedos.

Tercer fase: La magia, cierre del proceso

Prescripciones:

Entrega de diploma domador de monstruos y miedos.

Entrega de diploma domador de monstruos y miedosEl niño recibe por correo el "Diploma De Domador De Monstruos Y Miedos" a su nombre, diploma que los papás enmarcarán y colgarán de la pared como hecho ceremonial y festejo.

Entrega de amuleto.

Seguidamente le compraran o le entregan un amuleto, tipo trofeo, medalla o pulsera de domador, que tiene la facultad y el poder de librarlo de todo mal sueño y pesadilla, y que reposará en su mesilla de noche cerca de su cama ejerciendo su poder protector.

Con este ritual de celebración y festejo termina el proceso de consolidación de los recursos de afrontación y superación de miedos nocturnos.

Como veis este es un ejemplo de cómo los problemas que afectan a la familia se resuelven con el trabajo familiar o la denominada Terapia Sistémica Familiar, la familia como un sistema que se nutre y se sustenta para afrontar y superar sus conflictos y problemas.

El que los niños tengan enuresis nocturna, falta de hábitos de estudios, peleas entre hermanos, pataletas y malos modos o como en este caso miedos y terrores nocturnos, es una problema que afecta al núcleo familiar y a toda la familia, y en Terapia Estratégica y Sistémica Familiar, tenemos el convencimiento que las cosas de familia se resuelven en familia.

Eso sí, con la ayuda de un buen profesional que guíe y os aporte los recursos de afrontación y superación necesarios. Buena práctica y hasta el próximo artículo.