Tapping como herramienta diaria para el bienestar emocional
La técnica EFT (Emotional Freedom Technique, en español «técnica de liberación emocional»), también conocida como tapping, fue desarrollada por Gary Craig, un ingeniero eléctrico que creó un método sencillo y práctico basado en la medicina tradicional china y en la psicología occidental. Ambas se combinan en sinergia para liberar emociones atrapadas que afectan o interfieren en el bienestar mental, físico y energético del ser humano.
El principio de funcionamiento y la eficacia de la técnica se basan en lo siguiente:
Cuando hay una emoción no resuelta, como puede ser el estrés, las fobias, los traumas, los miedos, las adicciones, los pensamientos limitantes o cualquier tipo de emoción que esté afectando al bienestar, hay una alteración energética que afecta al flujo normal de energía a través de los meridianos: hay un bloqueo.
Es aquí donde actúa el tapping. Dando toques suaves con los dedos en puntos de los meridianos energéticos, y centrados en la emoción, se consigue que esa energía bloqueada se reactive y se produzca un flujo normal de energía.
Estos puntos de energía se encuentran en la parte superior del tronco. En total son 9 puntos, o 13 si se suman como complemento otros situados en los dedos.
En cada ronda de tapping pueden suceder varias situaciones:
- La emoción va bajando de intensidad (se repiten más rondas hasta llevarla a cero o muy cerca).
- Esa emoción nos va llevando a otras emociones (es como ir quitando las capas de una cebolla hasta llegar a la raíz de todas las emociones).
- La emoción desaparece por completo.
¿Cómo sabemos que el tapping ha funcionado? Cuando la persona se pone en situación (por ejemplo, ante el miedo a las arañas) y ya no le genera ningún miedo ni fobia, sino que puede verlas con total tranquilidad.
Esta técnica también sirve para modificar pensamientos limitantes y creencias irracionales, y como desarrollo personal, aunque esto ya requiere el hábito diario de aplicarse uno mismo la técnica durante unos 21 días aproximadamente.
Hay situaciones que afectan durante muchos años, como por ejemplo la de un padre con un hijo: pasan los años y no se resuelve, se dejan de hablar y de ver. Esto sucede porque esa emoción sigue ahí como el primer día.
Gracias al tapping se puede ir profundizando y liberando las emociones, desde las más superficiales hasta llegar a una situación, quizá en la infancia, que fue el detonante de todas las demás. Al conseguir liberar esa emoción, ese sentimiento desaparece y se comprende todo. Es algo liberador.
El tapping es eficaz y suele funcionar ante síntomas físicos, como por ejemplo un dolor de espalda, los dolores de cabeza, los malestares después de una operación, etc.
¿Por qué funciona también con síntomas físicos? Cuando hay un dolor físico, también hay una alteración energética, un bloqueo de energía. Si con el tapping conseguimos restablecer ese flujo de energía, el síntoma físico también disminuye o directamente desaparece.
Esta terapia es también complementaria con otros tratamientos, tanto alopáticos como de otras técnicas alternativas o naturales. También se está empezando a utilizar en psicología como complemento. Es muy versátil y no tiene efectos secundarios.
Ventajas de esta técnica: es sencilla, fácil de aplicar y efectiva, y uno mismo puede aprenderla para eliminar emociones superficiales del día a día, como cabreos, rabias, malos pensamientos, insomnio, estrés, etc.
Las sesiones suelen durar aproximadamente 1 hora, y el número de sesiones depende ya del síntoma o bloqueo que las causa. A veces, con una sola sesión es suficiente.