Nuevamente estamos inmersos en elecciones, elecciones para elegir a los políticos que saquean nuestros bolsillos, que nos desposeen de nuestros derechos, que nos manipulan y que nos mienten una y otra vez. Políticos que nunca han solucionado las necesidades sociales del pueblo, políticos que nos obligan a la austeridad mientras aumenta la pérdida de empleo.
Cuando, debido a ello, el entorno familiar se ve en peligro, son varios los problemas que empiezan a aparecer, los más comunes son estrés y depresión. Los efectos pueden ser problemas gástricos, colon irritable, hipertensión, dolores de cabeza, entre otros. Si este estado continúa, se puede caer en cuadros de depresión. Esta afección es un gran factor contribuyente con la carga mundial de enfermedades, incluso puede llevar al suicidio.
Según la Organización Mundial de la Salud, el trabajo es beneficioso para la salud mental. Sin embargo, un entorno laboral negativo es nocivo llegando a causar problemas físicos y psíquicos.
El miedo a la pérdida del puesto de trabajo supone un problema que, sin duda alguna, puede tener considerables efectos negativos en la salud mental, como he dicho anteriormente, la ansiedad que desemboca en depresión, lo que afecta, no solo al trabajador en su salud mental, también repercute económicamente en la empresa por la pérdida de productividad.
La mayoría de las personas mayores de 50 años de edad presentan niveles insuficientes de vitamina D que se adquiere con los rayos solares y con la alimentación. El 90% de la vitamina D la fabrica nuestra piel a través de la acción de los rayos solares y el restante 10% procede de los alimentos que consumimos.
La vitamina D afecta a 229 genes del genoma humano y su deficiencia puede ser origen de múltiples enfermedades. Una buena tasa de vitamina D entre 50 y 75 ng/ml:
Un estudio del American British Journal demostró que los niveles insuficientes de vitamina D aumentan el riesgo de muerte por cualquier causa. En España, el 83% de la población mayor de 65 años de edad presenta niveles insuficientes de vitamina D3 y que, más grave aún, con menos de 15 ng/ml en el 32% de los casos.
¿Qué ocurre una vez que una persona toma la decisión de realizar una sesión de Terapia Regresiva?
En una primera toma de contacto, le aclaro en grandes rasgos dudas sobre qué es y sobre todo qué no es la Terapia Regresiva, esta previa toma de contacto suele darse por teléfono.
Al paciente se le hace una anamnesis, es decir una serie de preguntas, que puede rellenar por sí solo antes de venir a la consulta para que llegue a ella con los “deberes ya hechos”, con la ventaja que al inconsciente ya se le ha dado la oportunidad de despertar y ponerse a trabajar, por así decirlo.
La otra posibilidad consiste en hacer las preguntas en la misma consulta, previamente a la regresión, lo que posibilita al terapeuta fijarse en el impacto emocional que ciertas preguntas y respuestas pueden suscitar en el paciente. Sea como sea, las respuestas se comentarán antes de empezar.
Una vez finalizada esta primera toma de conciencia, el paciente se tumba preferiblemente en un colchón en el suelo, por motivos meramente prácticos - ya que la experiencia me ha mostrado que hay personas que viven la situación tan intensamente que el propio colchón les queda pequeño.
Para facilitar la interiorización, instruyo al paciente de mantener los ojos cerrados durante el transcurso de la regresión pues por ellos nos llegan la mayor parte de los estímulos que provienen del exterior. Se facilita así el viaje hacia nuestro interior, por así decirlo. También le recuerdo que se limite a decir lo primero que venga a su conciencia, sea lo que sea, sin someter aquello que salga al juicio de la mente analítica; precisamente es ésta la que buscamos dejar en descanso para dar paso al inconsciente.
Las semillas de sésamo son muy nutritivas y nos aportan importantes beneficios para nuestra salud. El sésamo son las semillas de una planta originaria de la India y África llamada Sesamum indicum.
La composición nutritiva de los granos de semilla de sésamo es muy interesante y nos aportan proteínas vegetales, fibra y ácidos grasos mono y poliinsaturados que son beneficiosos para nuestro organismo. Contienen también vitaminas como la vitamina B1, La b9 y la E y sales minerales como el magnesio, hierro, calcio, fósforo, zinc y potasio.
Es uno de los alimentos más ricos en magnesio. Cada gramo contiene 351 mg de magnesio y se aconseja su consumo para paliar el déficit de magnesio que padece cerca del 80% de la población que causa diferentes patologías como el estrés, la ansiedad, la falta de relajación muscular y arritmias cardíacas. La falta de magnesio es la principal culpable de la muerte súbita de los deportistas que no tienen problemas cardiovasculares.