La vitamina P es un grupo de bioflavonoides presentes en numerosas frutas, verduras y bebidas como vinos, tés que actúa conjuntamente con la vitamina C potenciando sus efectos.
El consumo de esta vitamina escasamente conocida produce un enorme beneficio a nuestro sistema circulatorio evitando cuadros hemorrágicos, trombosis, embolias y varices. Es necesaria para prevenir casos de infarto de miocardio, ictus cerebrales y toda clase de hemorragias (uterinas, digestivas, etc) que puedan poner en peligro nuestras vidas. Razón que me induce a escribir este artículo para que los lectores reciban una información valiosa de esta vitamina muy beneficiosa para nuestra salud.
Nuestro organismo no sintetiza esta vitamina, siendo necesaria consumirla con los alimentos que contienen bioflavonoides o mediante suplementos. Estos son pigmentos naturales presentes en organismos vegetales que protegen al organismo del daño producido por los agentes oxidantes como los rayos ultravioletas y las sustancias químicas presentes en los alimentos. Son compuestos hidrosolubles entre los que se citan naranjina, hesperidina, citrina, antocianinas, flavonas y flavonoles que se encuentran en numerosas frutas y verduras en compañía de vitamina C. Solo se presentan en vegetales y nunca en productos químicos de vitamina C elaborados en laboratorios farmacéuticos.
Consolidado en la cumbre de los hábitos alimentarios, el cacao no solo representa un intenso e inconfundible sabor. Ni todo en él es teobromina o un cúmulo de nutrientes y sustancias químicas. El cacao es, sin duda, mucho más. Se ha convertido en un fenómeno universal casi mágico. Un mundo de sensaciones. De emociones... Pero, llegados a este punto, debemos preguntarnos, ¿qué influencia ejerce sobre nuestra salud?
Esta cuestión ha sido objeto de estudios e investigaciones. Sus resultados, aunque con matizaciones, muestran un balance netamente positivo.
La dosis es una variable fundamental en todos los estudios, observándose una alta coincidencia en que los beneficios del cacao se producen ingiriendo dosis moderadas, mientras que, si la dosis es elevada o excesiva para la persona, esos efectos pueden no producirse.
En cuanto a la composición, los investigadores suelen utilizar cacao puro en polvo. No obstante, dado que resulta en exceso amargo, en ocasiones se mezcla con agua, leche o azúcar, o bien se administra en forma de chocolate con un alto porcentaje de cacao. Se persigue que los resultados sean atribuibles al cacao y no a otros ingredientes, o bien, que éstos no interfieran en las propiedades del cacao. Por ejemplo, se ha observado que, mezclando cacao con agua se obtiene un mayor efecto antiinflamatorio que si se mezcla con leche.
La importancia de lo lúdicoBiodanza es un sistema de desarrollo personal que promueve el bienestar físico, emocional y mental a través del movimiento, la música y la interacción con el grupo. Para ello creamos un espacio de confianza y respeto donde poder expresar a través de nuestro cuerpo las tensiones físicas y emocionales, y facilitar el desarrollo de nuestros potenciales o características genéticas (vitalidad, afectividad, creatividad, sexualidad y trascendencia). Todo esto lo desarrollamos de una forma progresiva y con la finalidad de reforzar nuestra identidad, aquella que nos hace seres únicos.
Entre los numerosísimos ejercicios que pone a nuestra disposición el elenco oficial de Biodanza, contamos con los ejercicios lúdicos y los juegos de vitalidad.
Lúdico proviene del latín “Ludus”, que significa diversión, entretenimiento, juego.
El juego es anterior a la cultura. Los animales ya nacen jugando y aprenden con los juegos. Por lo tanto, jugar es una necesidad vital de aprendizaje, como el respirar o el comer. Necesitamos jugar para crear.
Los trastornos de ansiedad se han hecho tan habituales en nuestra sociedad que, sin querer, les solemos restar importancia. Sin embargo, se están convirtiendo en la mayor epidemia de nuestro siglo, sin visos de reducirse, y con un impacto humano y un coste económico brutales. Un dato: España es el país europeo con mayor consumo de ansiolíticos. La dimensión y gravedad del problema es evidente, razón por la cual hoy amplío el artículo que publiqué anteriormente "Qué es la ansiedad y por qué hay que estar en alerta".
Existen distintos trastornos de ansiedad, como la fobia específica, agorafobia, trastorno de ansiedad social, trastorno de angustia, trastorno de ansiedad inducido por sustancias, medicamentos o debido a otras enfermedades..., pero el de mayor prevalencia es el trastorno de ansiedad generalizada, popularmente conocido como ansiedad.
Sabemos que el mecanismo de la ansiedad es, en realidad, un recurso de alerta que tiene nuestro organismo para su propia supervivencia. Un mecanismo útil y necesario para adaptarnos al entorno o para afrontar un peligro. Por consiguiente, debe considerarse normal sentir de forma ocasional, y durante un breve espacio de tiempo, una activación física y mental al reaccionar ante una circunstancia imprevista o en situaciones que conlleven cierto grado de evaluación personal, superación, enfrentamiento, desafío, intimidación, riesgo, estrés, descontrol... Incluso podría ser una ansiedad con sentido romántico, ilusionante, como la que cantaba Nat King Cole, "Ansiedad de tenerte en mis brazos, musitando palabras de amor...".