Relaciones

Karma Novau
7 Dic 2023 lectura de 4 minutos
Relaciones

La Liberación de buscar certezas...

Ver al otro sin desconectarnos de lo que nos sucede a nosotros es una de las claves de la relación. En el enamoramiento somos uno e impera lo tierno. Posteriormente viene la diferencia, la necesidad de ser dos, la dureza: lo que estaba en la sombra pone a prueba la relación.

La fase de maduración es aquella en la que la ternura y la agresividad conviven y son respetados.

Aprender a ser uno mismo

Aprender a Ser Uno mismo es una tarea que, a veces, implica confrontación social, capaz de abrir la conciencia de otra persona.

Las imposiciones interiores que surgen de las profundidades del inconsciente suelen generar problemas si el individuo cree, por error, que su Ego-Conciencia natural no son adecuadas por alguna razón.

Hay quiénes creen que deben llevar cierto tipo de coche para ser aceptado, hablar con un acento, actuar como un intelectual,,,

Es un hecho que NO IMPORTA quiénes seamos o qué personalidad manifestemos delante de los demás, sea lo que sea lo que hagamos o digamos, una parte del mundo nos amará y se relacionará con nosotros, otra parte no le importaremos y otra, puede ser, no le gustemos. Porque simplemente no podemos ser Todo para todo el mundo.

Si la máscara se congela encima nuestro y no la podemos sacar, el individuo que esté debajo de ella, tarde o temprano experimentará una profunda crisis psíquica. El individuo ha de sentirse cómodo como realmente Es, actuar como instrumento práctico facilitando la comunicación espontánea y natural.

Hay que ser consciente que hay muchos factores físicos y psicológicos que nos condicionan y afectan las expectativas individuales y colectivas.

Una persona es saludable y apropiada si:

  • Expresa la verdadera Individualidad y Unicidad, eliminando formas construidas o imaginadas: "Hacer que el propio Sí Mismo sea verdadero". Cada uno de nosotros sabe en lo profundo Quién Es;
  • Tierno aporta intimidad, suavidad, contacto, comprensión, una mirada amorosa al otro;
  • Lo agresivo actualiza y elimina lo inútil, ayuda a poner límites y afrontar lo difícil con fuerza;

La diferenciación del uno y del otro, es la convivencia de dos proyectos individuales y uno común. En lo tierno confluimos, somos "Uno", un único deseo o necesidad, no hay límites, nos lo perdonamos todo... y en lo agresivo, nos conectamos con la ira, el resentimiento, el conflicto, el desgaste mútuo y entramos en la crítica, sin Ver como está el Otro.

En las relaciones de pareja, sería interesante que cada integrante tomase conciencia de:

La responsabilidad

Asumir la responsabilidad de lo que sucede en la pareja, como una sistema vivo que pasa por diferentes etapas de crecimiento, estancamiento, crisis y evolución conjunta.

Si jugamos a acusar al otro estamos delegando nuestra responsabilidad, si no asumimos nuestra parte, tampoco podremos asumir la relación.

¿Sientes sensaciones o emociones aparentemente opuestas?

¿Sientes miedo y al mismo tiempo que tienes suerte?

La presencia

Observar y Ver si estamos presentes en la relación y en qué grado.

Si estamos poco presentes, reconocer que es lo que nos distancia de la pareja: crisis de edad, problemas de trabajo, cansancio...

Un buen ejercicio es mirarse a los ojos con honestidad y manifestar al otro lo que nos pasa, en qué estamos en este momento de nuestra vida.

La conciencia

Es importante ser conciente de cómo está nuestra pareja, de su humanidad: tenerla en cuenta, reconocer sus habilidades y sus dificultades.

Tomar consciencia de como influyen las acciones mutuamente a ambos.

¿Nos une o nos desune?

Así podemos descubrir caminos mas constructivos haciendo el ejercicio de reconocernos como seres humanos que disfrutan y también sufren, para saber que queremos eliminar y que queremos alimentar de la relación.

Así nutrimos el deseo de crecer en un intercambio mútuo y en libertad.