Fitoterapia

Por Isabel Mayordomo Giner
Ha escrito también la definición de Nutrición

Resumen:

Qué es la FitoterapiaLa Fitoterapia consiste en el tratamiento de las dolencias con los recursos que nos ofrece la naturaleza, a través de los vegetales. La Fitoterapia no es una terapia moderna. Surgió ante la imperiosa necesidad de recuperar y mantener la salud.

La Fitoterapia no es una terapia exclusiva del hombre, los animales también aprovechan las virtudes de muchos vegetales para mejorar su salud. De manera que el Reino Vegetal, no solo es el primer eslabón de la cadena trófica, proveyendo de alimento a herbívoros y omnívoros; sino que también es el principal proveedor de remedios para los problemas de salud del Reino Animal.

El estudio sistemático de los vegetales con el fin de identificar y aislar los principios activos y el estudio de las formas de presentación más adecuadas para su administración son el objetivo de dos disciplinas farmacéuticas: la Farmacognosia y la Galénica, respectivamente.

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Fitoterapia en detalle:

Fitoterapia, materia médica y farmacognosia

¿Qué es la Fitoterapia?

La Fitoterapia, como su nombre indica, es la terapia basada en las plantas (del griego Phytos, planta, vegetal y therapeia, terapia). En realidad, la Fitoterapia constituye una parte de la Materia Médica, siendo la Materia Médica, el conjunto de remedios, tanto de origen vegetal, como de origen animal y mineral. Y la Farmacognosia comprende el conocimiento de los remedios y se define como el estudio de las materias primas naturales de uso medicinal; en realidad el campo de estudio de la Farmacognosia es el Materia Médica.

La Fitoterapia es una terapia natural que ha alcanzado un desarrollo considerable:

  1. En el campo de la investigación: La farmacognosia ha avanzado mucho en las últimas décadas y ha identificado los principios activos de muchas plantas comúnmente utilizadas. También ha avanzado mucho en los aspectos relacionados con la preparación de las formas de administración. Empezando por las técnicas de recolección y terminando por las técnicas galénicas necesarias para elaborar los preparados farmacéuticos, que en el caso que nos ocupa serán preparados fitoterapéuticos.
  2. En el consumo de plantas medicinales: La utilización de plantas con propiedades medicinales ha aumentado mucho, como resultado de la búsqueda de remedios lo más naturales posible.

Sin embargo, sin menoscabar las grandes virtudes de las plantas medicinales debo decir que ante su uso hay que tener ciertos cuidados. A nivel popular, está muy extendida la creencia de que las plantas medicinales, al contrario de los fármacos de síntesis, carecen de efectos secundarios y que pueden consumirse sin adoptar ningún tipo de precaución.

Esta creencia de inocuidad se ve reforzada por la ausencia de advertencias en la mayoría de los envases de plantas y otros productos de Fitoterapia; mientras que los prospectos de especialidades farmacéuticas incluyen siempre efectos secundarios, precauciones y contraindicaciones.

Si bien considerando que la baja concentración de principios activos convierte a muchas plantas en prácticamente inocuas, no deberíamos olvidar nunca que el uso de plantas medicinales, como el resto de medicamentos, presenta una serie de riesgos que se deben conocer y tener en cuenta a la hora de prescribir y dispensar por parte de los médicos, farmacéuticos y fitoterapéutas. De manera que la Fitoterapia debe hacerse con conocimiento.

No hay ningún producto comprendido en la Materia Médica que sea totalmente inofensivo, e incluso, en ocasiones, el límite entre el medicamento y el veneno es impreciso. Por ello no podemos dejar de considerar que las plantas pueden presentar un peligro para la salud.

La precaución debe ser mayor cuando se utilicen formas de presentación como los extractos secos, cuya concentración en principios activos, y por lo tanto su actividad biológica, es varias veces mayor que la planta seca, y también cuando se utilicen esencias, que en general, se caracterizan por poseer una actividad y potencial toxicidad elevadas.

Por todo lo dicho, no se puede calificar a la Fitoterapia como una terapia inocua (o medicina blanda) y mucho menos si se practica sin los conocimientos y precauciones necesarias.

Por todo ello, quisiera hacer hincapié en que la Fitoterapia debe realizarse por un especialista que sea ducho en esta disciplina. De esta manera, la Fitoterapia es una forma natural y muy eficaz de tratar y solucionar ciertos problemas de salud.

Breve pincelada histórica

Curación de Hernán CortésNo se sabe cierto cuando el hombre empezó a practicar la Fitoterapia. Se ha encontrado textos que narran el uso de remedios medicinales a base de plantas, en el Antiguo Egipto y en la China Clásica. Esto no quiere decir que no se utilizaran antes sino que no tenemos constancia escrita.

También hubo un buen desarrollo de la Materia Médica en las culturas indias de América. No en vano Hernán Cortés en 1522, tras ser curado por los médicos tlaxcaltecas de una herida en la cabeza, que sufrió en la batalla de Otumba, en una de las cartas que dirigió a Carlos V le indicó que no se requería que enviasen médicos a Nueva España, pues con los indios no solo era suficiente sino que además los prefería.

Buscar los orígenes de la Fitoterapia es perderse en los tiempos. Lo que sí que es curioso es la manera con la que todas las culturas antiguas encontraban las plantas con las propiedades adecuadas para cada afección. Pues, carecían de las técnicas instrumentales y analíticas que hoy utilizamos en nuestros laboratorios de farmacognosia. A lo largo de la historia se utilizaron varios criterios para encontrar las plantas medicinales adecuadas. Ejemplos de ellos son:

  • Cabezuelas florales de edelweissTeoría del signo o de las señales (Teoría de la signatura). Esta teoría es tan antigua que se pierde en la lejanía de los tiempos. Paracelso la resume en esta frase: “todo vegetal está señalado por la Naturaleza y para lo que él nos significa, para ello es bueno”. Así el foliolo de la hoja trifoliada del trifolium pratense para las cataratas, tiene la señal de las cataratas.
    • Señales que se basan en la forma de la planta o de sus partes. Por ejemplo, las nueces son un clarísimo ejemplo de la Medicina de las similitudes. Las nueces fueron así utilizadas para las afecciones de la cabeza. El fruto corresponde al cuero cabelludo, la cáscara leñosa de la semilla a los huesos de cráneo, el tegumento marronáceo corresponde a las meninges y la almendra corresponde a los hemisferios craneales.
    • Señales basadas en el color de la planta. Por ejemplo, las cabezuelas florales del edelweiss tienen una blancura tal que se utilizaron en los Alpes para favorecer la producción de leche tanto en las vacas como en las mujeres lactantes.
    • Señales basadas en el sabor y olor: Por ejemplo, atendiendo al criterio oposicionista popular se consideraba que las plantas amargas tenían la propiedad de contrarrestar dolencias de signo contrario. Tal vez, esta fue la primera idea que promovió el uso de la Centaurea aspera y especies afines para contrarrestar la orina dulce, es decir, la diabetes
  • Otros secretos de las plantas se detectaron por la observación de los animales. Por ejemplo, en los Pirineos la comadreja que tras ser mordida por una víbora usa como contraveneno el Eryngium bourgatii.

Eryngium bourgatii

Esta Materia Médica que se ha ido elaborando en todo el mundo desde hace miles de años no solo es la base de la Fitoterapia actual sino que también es la base de la farmacia de síntesis. Gran parte de los medicamentos de síntesis surgen tras un proceso de aislamiento e identificación de los principios activos. Y, en general, se modifican las moléculas naturales aisladas con el propósito de mejorar su biodisponibilidad, distribución, metabolismo y excreción, así como de favorecer el acceso a sus dianas.

Así por ejemplo el uso, en la antigüedad, de la corteza del sauce blanco (Salix alba) como analgésico, dio lugar a que la industria farmacéutica extranjera la salicina, y de ahí se aisló el salicilaldehído. A este último compuesto se transformó por hidrólisis y oxidación en el ácido salicílico. El ácido salicílico es extremadamente amargo y agresivo para las paredes del estómago, para paliar esto se modificó la molécula combinándola con el cloruro de acetilo dando lugar a lo que hoy tan bien conocemos como ácido acetilsalicílico. Comercializandose esta molécula en 1899.

¿Qué nos ofrecen las plantas?

Las plantas nos ofrecen principios inmediatos y principios activos.

Principios inmediatos:

Son prótidos, glúcidos, lípidos, minerales, y vitaminas que si bien no ejercen una actividad farmacológica directa, son imprescindibles para mantener la vida del reino animal. Son los sustratos nutricionales de éste, al ser la base nutritiva de los animales herbívoros.

Principios activos:

Son principios activos aquellas sustancias presentes en las plantas, que son responsables de la acción o acciones farmacológicas. Unas veces el principio activo es una sustancia concreta, como puede ser un alcaloide, y en otras ocasiones, es una mezcla compleja de sustancias, como son los aceites esenciales.

Aspectos fitoquímicos

En un vegetal superior, la raíz absorbe del suelo, agua y minerales creando la savia bruta que asciende por todo el vegetal. En las hojas tiene lugar la mayoría de procesos metabólicos.

En ellas se combinan la savia bruta, la energía de la luz, el oxígeno y dióxido de carbono para dar lugar a los principios inmediatos (prótidos, glúcidos y lípidos ) y a los principios activos o sus precursores. Estos últimos quedan en las hojas o viajan y se almacenan en otras partes del vegetal, donde pudiendo sufrir nuevas modificaciones químicas.

Principios activos de origen vegetal

Heterósidos:

Son compuestos formados por la asociación de un glúcido y de un cuerpo activo no azucarado, llamado genina o aglicona. Parece ser que las geninas son productos de excreción que se asocian a un glúcido para neutralizarse y no resultar tóxico al vegetal. Muchos heterósidos tienen aplicación en medicina:

  • Heterósidos fenólicos monocíclicos: como en el sauce (Salix alba) su corteza contiene salicósido que al hidrolizarse genera saligenol y glucosa, con propiedades analgésica, antiinflamatoria, antiagregante plaquetaria, y antipirética.
  • Heterósidos cumarínicos: como en el castaño de indias (Aesculus hippocastanum). La corteza su tronco contiene esculósido y fraxósido, principios con acción vasoprotectora-capilarotropa, muy empleado en terapéutica.
  • Heterósidos flavónicos: farmacológicamente destacan por su baja toxicidad y por sus acción vitamínica P (efecto vasoprotector y capilarotropo), además presentan acciones diurética, antiespasmódica, anti ulcerosa gástrica, antiinflamatoria. Por ejemplo, el ginkgo (Ginkgo biloba) cuyas hojas contienen ginkgetina e isoginkgetina, con acción antirradicalar y muy apropiado para las patologías circulatorias, indicado para mejorar el riego cerebral.
  • Heterósidos antociánicos: son pigmentos hidrosolubles de color rojo, azul o violeta. Tienen baja toxicidad y acción vitamina P. Por ejemplo, la vid roja (Vitis vinífera).
  • Tainos: son productos astringentes (capacidad de precipitar las proteínas) y por lo tanto son antidiarreicas y vasoconstrictoras, al unirse y precipitar las proteínas de las secreciones, son vulnerarias, antimicrobianas y antifúngicas, inhibidoras enzimáticas, antídotos de los alcaloides y metales pesados. Su toxicidad es baja y deriva de la posible intolerancia gástrica y estreñimiento que pueda ocasionar. Un ejemplo es la corteza y hojas de hamamelis (Hamamelis virginiana)
  • Heterósidos antraquinónicos: Son derivados fenólicos del antraceno (su genina es un grupo antracénico). Son heterósidos que actúan como colagogos, laxantes o purgantes, en función de la dosis. Aumentan el peristaltismo por irritación de la mucosa intestinal al tiempo que inhiben la reabsorción de electrolitos a nivel del colon. Su abuso produce diarreas e hipopotasemia. Un ejemplo es la corteza de cáscara sagrada (Rhamnus purshiana).
  • Saponósidos: Son heterósidos de esteroles o de triterpenos que en solución acuosa tienen propiedades tensioactivas o espumantes. En contacto con la sangre son hemolíticos, al interaccionar con el colesterol. Desde el punto de vista farmacológico son irritantes, lo que se traduce en acción expectorante, diurética y hemolítica (si entra en contacto con los eritrocitos). Además algunos tienen acción vitamínica P y otras son antiinflamatorios y cicatrizantes. Ejemplo, raíces y estolones de regaliz (Glycina glabra) con glicirriza, expectorante con gran poder edulcorante.
  • Heterósidos cardiotónicos: Están indicados en caso de insuficiencia cardíaca congestiva, taquicardia supraventricular y fibrilación auricular. Su margen terapéutico es muy estrecho y requiere una cuidada posología. Por ello, se recomienda evitar el uso de estas plantas e incluso sus extractos. Ejemplos, digital o dedalera (Digitalis lanata y Digitalis purpurea).
  • Heterósidos azufrados o glucosinolatos: En general presentan efecto irritante sobre las mucosas. Captan el yodo y dificultan su captación por el tiroides. Se presentan sobre todo en las Brasicáceas.
  • Heterósidos cianogenéticos: La hidrólisis de estos heterósidos libera una genina inestable que genera ácido cianhídrico, que es el principio activo responsable de su acción estimulante respiratoria, que a dosis mayores es tóxico. Ejemplo, las almendras amargas (Prunus amygdalus, var. Amarra) que contienen amigdalósido, de marcada toxicidad si se ingieren varias semillas.

Alcaloides:

Son compuestos nitrogenados cuya función en la planta no está bien determinada Se les atribuye distintos papeles, a saber, como productos de desecho, .reserva de nitrógeno o mecanismo de defensa contra herbívoros y parásitos. Suelen tener sabor amargo. Su química es compleja y se clasifican según la composición de su núcleo, en una quincena de grupos diferentes.

Bajo el punto de vista de su uso terapéutico son muy interesantes, ya que presentan variadas acciones, caracterizándose por su gran actividad a dosis bajas. Esto último implica que se deban manejar con precaución para evitar intoxicaciones, que podrían llegar a ser fatales. Según su estructura química se pueden agrupar en:

  1. Alcaloides derivados de la piridina y piperidina: Como es el Granado (Punica granatum) cuya corteza de la raíz y fruto contienen taninos. Y los alcaloides peletierina y pseudo peletierina, de acción antihelmíntica y neurotóxica.
  2. Alcaloides con núcleo tropánico:
    1. Derivados del tropano: Como la Belladona (Atropa belladona). Sus hojas contienen los alcaloides atropina-hiosciamina y escopolamina. La atropina-hiosciamina tiene acción simpaticolítica (antagonista de la acetilcolina) con marcado efecto espasmolítico, siendo además estimulante del S.N.C. La escopolamina, es sin embargo, un depresor del S.N.C. por lo que se emplea como antiparkinsoniano con ligera acción parasimpaticolítica.
    2. Derivados de la cocaína: Coca (Erythroxylon coca). Los alcaloides se encuentran principalmente en las hojas. Tiene acción anestésica local, además de ser simpaticomimético indirecto, que potencia la acción de las catecolaminas. Tiene efectos excitantes, euforizantes y desfatigantes, creando una potente dependencia psíquica.
  3. Derivados de la quinoleína: Como la Quina (Cinchona succirubra), árbol andino en cuya corteza se encuentran los alcaloides quinoleínicos como la quinina y la quinidina. La quinina presenta actividad antimalárica, además es antipirético ,analgésico, hipotensor y tónico amargo. La quinidina tiene una importante acción antiarrítmica con acción parasimpaticolítica complementaria. También es antimalárica, pero no se emplea para este fin por su actividad cardíaca.
  4. Isoquinolínicos: Adormidera (Papaver somniferum), el látex obtenido por incisión de sus cápsulas es el opio, que contiene una mezcla de alcaloides formados fundamentalmente por 4 grupos:
    1. Grupo de la morfina:
      1. Morfina: actúa como analgésico sedante, depresor respiratorio, antitusígeno débil, bradicardizante, inhibidor del peristaltismo intestinal (emetizante y antidiarreico). Genera dependencia.
      2. Codeína: antitusígeno con acción analgésica, anti diarreica y depresora respiratoria, genera poca dependencia.
      3. Tebaína: convulsivante, genera dependencia.
    2. Grupo de la papaverina: espasmolítico.
    3. Grupo de la noscapina: sedante de la tos, no genera dependencia.
    4. Grupo de la protopina: sin interés farmacológico.
  5. Bases púricas (bases xánticas): Son derivados de las bases púricas y se presentan asociados a taninos. No son estrictamente alcaloides, bajo el punto de vista químico. Las principales bases púricas son la cafeína (semillas de café, hojas de té, nuez de cola, hojas de mate y semillas de guaraná), la teobromina (semillas de cacao), y la teofilina (hojas de té, hojas de mate). Tienen una considerable actividad farmacológica:
    1. A nivel del S.N.C.: estimulación cortical con efecto defatigante, excitación bulbar respiratoria y vasomotora (analéptico cardio respiratorio).
    2. A nivel del miocardio: inotropismo positivo (mejora la capacidad de contracción muscular).
    3. A nivel de la musculatura lisa: espasmolítico. Sobre todo algunas como la teofilina que actúa a nivel bronquial, por lo que se emplea como antiasmático.
    4. Aumenta el tono de la musculatura estriada.
    5. Acción diurética.
    6. A nivel del metabolismo: acción lipolítica.

Aceites esenciales:

Son una mezcla compleja de sustancias volátiles presentes en los vegetales. Son abundantes en Coníferas, Mirtáceas, Apiáceas, Lamiáceas y Asteráceas, localizándose en diversos órganos : sumidad florida (lavanda, menta), hojas (laurel), corteza (canela), raíz (vetiver), rizoma (jengibre), frutos (anís), madera (alcanfor). Químicamente son una mezcla de sustancias:

  • Compuestos terpénicos.
  • Compuestos aromáticos derivados del fenilpropano: aldehído cinámico, eugenol, anetol, aldehído anísico, entre otros.
  • Otros compuestos presentes en pequeña proporción, ácidos orgánicos, cetonas de bajo peso molecular y cumarinas volátiles.

Sus acciones farmacológicas son muy variadas y en muchos casos específicas de cada uno:

  1. A nivel digestivo: estomáquicos, carminativos, eupépticos, colagogos, hidrocoleréticos, vermífugos.
  2. A nivel respiratorio: antisépticos y expectorantes.
  3. A nivel renal: antisépticos y diuréticos.
  4. A nivel S.N.C: estimulantes, depresores, convulsivantes y emenagogos.
  5. Por vía externa son antiinflamatorios y vulnerarios.

Hay que prestar atención al uso de los aceites esenciales por su potencial toxicidad. A nivel popular los aceites esenciales están considerados como productos naturales poco peligrosos. Esto no es cierto, ya que fácilmente puede darse una sobredosificación, e incluso con aceites esenciales procedentes de plantas que en sí mismas son poco tóxicas.

La Aromaterapia, es una parte de la Fitoterapia, cuyo objetivo son los aceites esenciales como sustancias terapéuticas. Dada la gran variedad de aceites esenciales que existen, su uso en terapéutica es complejo y a la vez muy interesante por las grandes posibilidades que ofrece para solucionar muchas alteraciones de la salud.

Resinas:

Son sustancias amorfas transparentes o translúcidas y sólidas a temperatura ambiente. Químicamente son mezclas complejas.

Ejemplos de las cuales son:

  • Pino resinero (Pinus pinaster) que produce una oleorresina que consta de una porción volátil (aguarrás o trementina) y otra sólida (colofonia). La trementina tiene propiedades antiséptica, expectorante y rubefaciente. La colofonia se emplea para fabricar adhesivos, chicles...
  • Otro ejemplo es el Bálsamo de Perú (Myroxylon peruiferum) que produce un bálsamo que en uso tópico tiene propiedades antisépticas y cicatrizante.

Obtención y estabilización de las drogas

Tradicionalmente las plantas medicinales se obtenían por recolección de las mismas en parajes naturales. Actualmente, la mayoría provienen de cultivos. Con los cultivos se consigue dos objetivos, la obtención de una calidad homogénea y la garantía del mantenimiento de la biodiversidad en la naturaleza, al evitar que se esquilmen ciertas especies vegetales.

La recolección de la planta adecuadamente es indispensable para obtener una droga de buena calidad. Pues, gran parte de los principios activos son metabolitos secundarios, por lo que su ubicación en la planta no es homogénea ni en cantidad ni en calidad. Así que, es necesario saber bien qué órgano de la planta se ha de recolectar y además qué condiciones ambientales y qué época del año son las adecuadas.

Aquí, quisiera introducir el concepto droga. Droga es la parte de la planta medicinal que contiene los principios activos y por lo tanto es la parte de la planta que posee propiedades farmacológicas. Las drogas pueden ser órganos subterráneos (raíces, rizomas y tubérculos), tallos, cortezas, yemas, hojas, sumidades floridas, frutos, semillas o productos obtenidos mediante incisión (látex o resinas).

Una vez han sido recolectadas las drogas, es importantísimo garantizar su buena conservación. Hay que estabilizar la droga. Las plantas recién recolectadas contienen una gran proporción de agua Siendo las semillas las que contiene una menor proporción (5-10%). Las cortezas contienen de un 30 al 40%, las hojas del 60 al 90% las raíces, rizomas, flores y frutos del 75 al 90%.

Cuando la planta se siega empieza a marchitarse, más o menos rápidamente, en función de la temperatura, humedad y de la luz. Además de la marchitez, a partir del momento en que se corta la planta, comienza a degenerar debido a que se ponen en marcha los procesos de hidrólisis y de oxidaciones, a consecuencias de que aumenta la permeabilidad de las membranas celulares permitiendo la entrada de enzimas. Estos procesos degenerativos catalizados por enzimas precisan agua. Por lo que se detienen cuando el contenido de agua es inferior al 10%.

Otras alteraciones son producidas por el oxígeno y la luz. Además, las plantas cortadas sufren el ataque de los microorganismos (bacterias y hongos). Siempre y cuando el contenido en agua sea suficiente, dando lugar a fermentaciones indeseadas.

La desecación es el procedimiento de conservación de la droga más habitualmente utilizado. Los puntos claves para conseguir una buena desecación son: la temperatura, el recambio del aire o ventilación y la forma de exposición del vegetal (troceado, colgado, extendido…). Así, el secado a una temperatura inferior a 30 ºC, con ventilación forzada, es el procedimiento más aconsejable para conservar en las drogas las propiedades de la planta fresca. De esta manera la droga se conserva bien, siempre y cuando no se rehidrate.

Por lo tanto, este método de secado no garantiza la estabilidad, ya que las enzimas no se destruyen, solo se inactivan. Podrían volver a activarse si las condiciones de humedad y temperatura volvieran a ser adecuadas.

La estabilización tiene como fin conservar, en la droga seca, las mismas propiedades de la planta fresca y evitar transformaciones en el curso de la conservación. Para ello se requiere desnaturalizar las enzimas. Puesto que las enzimas son de naturaleza proteica, se puede aplicar temperaturas elevadas, (80ºC o superior en caso de condiciones anhidras), ciertos disolventes (la mayoría no son utilizables para plantas medicinales por su toxicidad)...

  • Tratamiento con alcohol hirviendo: se introduce la droga en un recipiente con etanol hirviendo. De esta manera se estabiliza la planta pero también se le priva de los principios solubles en alcohol etílico. Así se preparan los extractos y alcoholaturas estabilizados, como se suele hacer con la valeriana y el castaño de indias.
  • Tratamiento por aire caliente: Se trata de secar con aire caliente a temperatura entre 80 y 100 ºC. En este procedimiento hay que ajustar muy bien el tiempo de exposición al aire caliente para destruir las enzimas pero no alterar el resto de constituyentes.

Introducción a la Fitoterapia - principios y formas de aplicación

Formas de administración en Fitoterapia

Formas basadas en el empleo directo de la droga:

Hidrolitos:

Son soluciones cuyo disolvente es el agua. Sin duda es la forma líquida más difundida en Fitoterapia. Se trata de una solución acuosa extemporánea en la que se encuentran disueltos los principios activos.

Por lo general, se recurre al calor para facilitar la extracción, pues el calor aumenta la solubilidad de los principios activos. Siempre hay que tener la precaución de no alterar los principios activos termolábiles. Son preparados farmacológicos extemporáneos que deben consumirse inmediatamente, ya que constituyen un medio óptimo para el desarrollo de microorganismos. Hay varios tipos de hidrolitos:

  • Infusión: la extracción se realiza por la acción poco prolongada del agua a temperatura próxima a la ebullición sobre las drogas, seguida de una maceración de unos 30 minutos
  • Infuso: es una de las formas de administración más empleadas en Fitoterapia. Se lleva el agua a ebullición, acto seguido se apaga el fuego y se añade a droga que se deja macerar con el recipiente tapado, durante 3 a 5 minutos.
  • Decocción: se realiza sometiendo la droga a la acción del agua destilada a temperatura próxima a la ebullición. Esto se realiza en el caso de drogas compactas y duras, en las que el acceso del agua a los principios activos está dificultada por la estructura histológica de la droga.
  • Decocto: es una simplificación de la decocción. Se procede de la siguiente manera, se calienta el agua hasta la ebullición y se vierte la droga tapando el recipiente, se deja hervir durante 5 a 20 minutos, se apaga el fuego y se deja macerar durante 15 minutos.
  • Tisana: en la preparación de la tisana se agrupan varias drogas (unas activas y otras coadyuvantes o correctoras) con el fin de potenciar la acción y/o corregir los efectos adversos que pudieran tener algunas drogas que forman parte de la composición. La tisana tiene que presentar unas cualidades organolépticas agradables. Se procede del mismo modo que en el proceso extractivo del infuso o del decocto.

Masticatorios:

Son formas de presentación farmacéutica en que se presentan las drogas trituradas o pulverizadas, de manera que alcancen una textura de polvo casi impalpable.

La forma de administración consiste en masticarlos lentamente o dispersarlos en una pequeña cantidad de agua caliente, siendo el propio organismo el que extrae los principios activos. Una de las ventajas de los masticatorios respecto a las tisanas es que garantiza la estabilidad de los principios termolábiles. Sin embargo, presenta el inconveniente de que para muchas personas resulta incómodo tener que masticar y a otras muchas les desagrada el sabor.

Zumos:

Se define como zumo a la expresión de plantas frescas o a parte de ellas. Los zumos de algunas plantas medicinales se emplean en Fitoterapia, aunque este forma de administración no está muy extendida en España, debido a las dificultades que presenta para su manipulación y conservación. Unas veces el zumo presenta acción farmacológica y otras veces es vehículo o excipiente de oros preparados.

Cápsulas de glicerogelatina endurecidas:

Sada vez es más frecuente el uso de estas cápsulas con polvo muy fino de las drogas con extractos secos, para la administración oral de preparados fitoterapéuticos. Esta forma de presentación es fácil de tomar y además evita los problemas organolépticos. Bajo el punto de vista farmacológico, esta presentación suele presentar una buena biodisponibilidad.

Comprimidos con polvo de droga:

Estas formas son muy poco empleadas en Fitoterapia, ya que la cantidad efectiva de droga que se puede incorporar a un comprimido es muy pequeña (de 100 a 300 mg), por limitación de tamaño. De manera que para ingerir una dosis terapéutica habría que tomar de 2 a 6 comprimidos.

Formas extractivas no acuosas:

Aceites y oleatos:

Son soluciones medicamentosas en las que los principios activos de las plantas medicinales se encuentran disueltos en excipientes oleosos, generalmente se trata de un aceite vegetal obtenido por expresión en frío.

Los aceites disuelven los principios activos liposolubles, tales como los aceites esenciales, terpenos, ácidos aromáticos y sus ésteres, alcoholes aromáticos, compuestos fenólicos, fitoesteroles, vitaminas liposolubles, fitohormonas y alcaloides en forma básica.

Los oleatos se preparan macerando las drogas durante 8 a 15 días, seguido de una filtración. En caso de ser necesario para facilitar la extracción se puede calentar el aceite. Una alternativa al procedimiento de la maceración es disolver extractos liposolubles de las droga en el aceite vegetal.

Los oleatos, son formas farmacéuticas fundamentalmente para uso externo, mientras que los aceites también se pueden utilizar para inyectables.

Actualmente, se usa aceites vegetales ricos en insaponificables en numerosos preparados dermatológicos. Por su acción emoliente aportando flexibilidad y elasticidad a la piel (por ejemplo el escualeno presente en el aceite de oliva) por su acción antioxidante (por ejemplo la vitamina E y la vitamina A presentes en muchos aceites, como por ejemplo en el de oliva, Por estas características, los aceites ricos en insaponificables son buenos excipientes para vehiculizar numerosos principios activos liposolubles y aceites esenciales.

Los oleatos y aceites son susceptibles de sufrir alteraciones que pueden afectar a su acción farmacológica. La alteración más frecuente es el enranciamiento, que consiste en una serie de hidrólisis y oxidaciones que afectan especialmente a los ácidos graos poliinsaturados.

Tinturas y alcoholatos:

Las tinturas son preparados líquidos coloreados resultado de la acción disolvente de mezclas hidroalcohólicas, o eventualmente otros líquidos orgánicos, sobre drogas secas y a temperatura ambiente. Para preparar una tintura se puede utilizar la percolación o la maceración. Los alcoholatos son productos extractivos semejantes a la tintura, en las que se emplea drogas frescas en lugar de desecadas.

Acetolitos y glicerolados:

Son soluciones medicamentosas de fitocomplejos de plantas medicinales, extraídos o disueltos en ácido acético y en glicerol, respectivamente. Se obtienen por maceración de la droga en los disolventes citados, siendo el tiempo de maceración entre 5 a 10 días.

Extractos:

Son soluciones extractivas de fitocomplejos de plantas medicinales obtenidas por maceración o percolación de la droga en un solvente (agua, alcohol, glicerol, etc.) y posterior concentración de la solución por evaporación parcial o total del disolvente. Según la operación de concentración se distinguen: extractos fluidos, extractos blandos, extractos secos, crioextractos y extractos glicólicos.

  • Extractos fluidos: Se evapora el disolvente extractor hasta obtener un peso de la disolución igual al de la droga seca de la cual se ha partido. De tal forma que 1 gramo de extracto tiene la misma concentración de principios activos que 1 gramo de la droga seca de partida.
  • Extractos blandos: La riqueza en principios activos de estos extractos es superior a la de la droga de partida. Se obtiene evaporando el disolvente hasta obtener un producto de textura semisólida. Son de difícil conservación y difícil manipulación, por lo que hoy están prácticamente en desuso
  • Extractos secos: Se obtienen tras la evaporación total del disolvente hasta obtener un polvo seco. Son productos más concentrados que la droga de partida. Estos son productos altamente higroscópicos, lo que dificulta su manipulación y conservación. Mientras que presentan la ventaja de su fácil dosificación, siendo muy adecuados para preparar cápsulas.
  • Extractos glicólicos: Se utilizan únicamente en dermatología, obteniéndose directamente de la droga seca sometida a la acción extractiva de un disolvente a base de propilenglicol y agua. De esta manera se extraen muy bien los principios polares.
  • Crioextractos: Este método se utiliza para extraer compuestos termolábiles como proteínas y complejos enzimáticos. Para este tipo de extracción se requiere nitrógeno líquido y etanol, y se realiza a partir de la droga fresca.

Formas complejas para uso interno:

Los líquidos de administración oral son soluciones, suspensiones o emulsiones de productos extractivos de principios activos en un excipiente o vehículo adecuado. En Fitoterapia estas formas suelen ser complejas, ya que se disuelven fitocomplejos de una o más drogas en un excipiente. Los excipientes más utilizados son el agua o mezclas hidroalcohólicas.

Con excipientes acuosos se preparan gotas, soluciones siruposas (jarabes, y melitos) y edulcorados (pociones). Con excipientes hidroalcohólicos se preparan gotas, elixires y vinos medicinales.

  • Gotas: Son preparados que se elaboran a partir de extractos fluidos o tinturas, a los que se les puede incorporar un disolvente acuoso o hidroalcohólico, para ajustar la concentración. Además, se les suele añadir correctores organolépticos.
  • Jarabes: Son formas líquidas acuosas constituidas en su mayor parte por una solución acuosa saturada de azúcar. La alta concentración de azúcar, por una parte mejora el sabor, y por otra otorga una mayor estabilidad física y química frente posibles alteraciones microbiológicas, debido a su alta presión osmótica y su baja concentración en agua libre.
  • Melitos: Son formas líquidas siruposas parecidas a los jarabes, en los que el azúcar ha sido sustituido por miel. Los melitos son especialmente interesantes para afecciones gingivo-bucales y faríngeas.
  • Pociones: Son formas líquidas edulcoradas de administración oral que se caracterizan por contener menos sacarosa que los jarabes
  • Elixires: Se caracterizan por tener un excipiente hidroalcohólico edulcorado y generalmente aromatizado. La proporción de alcohol habitualmente oscila entre 15 y 20 %.
  • Sahumerios: Son preparaciones extemporáneas a base de simples o tisanas de plantas aromáticas que se someten al agua en ebullición, con el fin de generar vapores que arrastran principios activos volátiles (aceites esenciales). De esta manera se consigue una atmósfera húmeda con principios activos antisépticos, lo que resulta muy conveniente cuando hay enfermos con afecciones respiratorias. Se puede reforzar el sahumerio añadiendo aceites esenciales.
  • Vahos: Son sahumerios aplicados individualmente. Igualmente, están indicados en procesos respiratorios infecciosos.
  • Inhalaciones: Son formas farmacéuticas volátiles que ejercen su acción al ser inhaladas. Hay dos tipos:
    • Inhalaciones secas: Están constituidas por aceites esenciales que se inhalan directamente. Para ello se vierten unas gotas sobre un pañuelo o algodón que se acerca a la boca y nariz y se respira profundamente.
    • Inhalaciones húmedas: Se realizan vertiendo aceites esenciales en agua en ebullición, con el fin de respirar los vapores que se generan.
  • Vinos medicinales o enolados: Son formas farmacéuticas en la que los principios activos de las drogas se extraen mediante la acción disolvente del vino.

Formas complejas para uso externo:

  • Pomada: Es una forma farmacéutica de uso externo de consistencia blanda y untuosa que se adhiere bien a la piel y mucosas. Se distinguen tres tipos, se elegirá uno de ellos en función de las características de los principios activos que queramos aplicar y del grado de oclusividad y emoliencia que necesitemos que aporte el propio excipiente:
    • Pomada oleosa o ungüento: Son muy grasos y oclusivos
    • Pomada de base hidrosoluble o gel: No engrasan y manchan muy poco, pero son poco hidratantes
    • Pomada a base de emulsiones o crema y leche: La emulsión puede ser de aceite en agua o de agua en aceite. Resultando la primera menos grasa que la segunda.
  • Pasta: Es un tipo particular de crema, al que se le añade una gran proporción de polvos insolubles. Están indicados para determinadas afecciones cutáneas y en la higiene bucal.
  • Emplasto: Es un preparado sólido a temperatura ambiente que se reblandece a temperatura corporal, adhiriéndose sobre la piel. Se aplica extendido sobre una tela fijándolo con un esparadrapo en forma de parche.
  • Linimento: En una forma líquida constituida por una disolución o emulsión de vehículo acuoso, hidroalcohólico u oleoso, para su uso externo y de aplicación por fricción sobre la piel.
  • Loción: Es una forma líquida, bien sea una disolución, suspensión o emulsión, para ser aplicada externamente sin friccionar. El excipiente es acuoso.
  • Polvos: Consiste en la droga pulverizada, por sí sola o mezclada con un excipiente pulverulento, de aplicación tópica. Es adecuada para diversas afecciones dermatológicas, especialmente cuando interesa una acción secante.

Corolario

La Fitoterapia es un tratamiento natural y reúne las ventajas de los tratamientos naturales. Sin embargo, el uso de las plantas medicinales se debe hacer con conocimiento porque pueden presentar efectos perjudiciales.

Por ello, conviene que los tratamientos a base de plantas medicinales se realicen bajo el consejo y seguimiento de un fitoterapeuta.

Definición publicada por Isabel Mayordomo Giner el 14 Marzo 2017.

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