Qigong, el yoga de la verticalidad

Qigong, el Yoga de la verticalidad.A la hora de conocer el Qigong hay algunas cuestiones fundamentales para comprenderlo.

Una es que para conocerlo se requiere un poco de tiempo de práctica, se requiere un acto consciente de serenidad, detenerse, abrir la intuición, escuchar con el corazón, con las entrañas y con el abdomen.

En la práctica del Qigong se da una comunicación subliminal, una escucha de lo que subyace en el interior y hay tantas maneras de interpretar el Qigong, como personas, pero hay unos principios universales que son inmutables.

Primeramente la práctica del Qigong es la práctica del Tao, el camino. Un camino que no nos abandona a lo largo de toda nuestra vida y que no tiene objetivos.

El Tao es también la disciplina, la práctica, la ganas de progresar en un camino, y en este camino, la progresión va a convertirse en un proceso de regresión, por supuesto nunca una regresión en sentido peyorativo, el Tao indica el movimiento de retorno.

¿Hacia dónde es este camino de regreso?, los maestros antiguos dicen que es el regreso al niño interior, también podríamos decir que es un camino de regreso constante a la conciencia del momento presente. Para la práctica del Qigong necesitamos una cierta serenidad y aunque no seamos seres perfectos, vamos a ser capaces de tener un balance y equilibrar nuestras imperfecciones.

El Qigong es fundamentalmente una disciplina psicocorporal, que incluye el arte marcial, pero un arte marcial donde el guerrero no agrede, sino que es un maestro en el arte de la defensa. El verdadero arte marcial no es un deporte, ni un combate, es un arte caballeresco, el verdadero guerrero protege a los débiles, tiene un código ético autoimpuesto muy estricto, cultiva la virtud, su maestro más importante es él mismo, sus miedos, su agresividad, sus fobias, y todo eso se serena, se aquieta, se transforma tras el dominio del arte.

El Qigong también es un Yoga, el Yoga taoísta, Yoga es unión, unificar todo lo que está disperso, se dice que el cuerpo y el espíritu están separados, pero no es así.

En una sociedad decadente, los actos de una persona no tienen repercusión, están separados, pero actualmente se está comprobando que eso no es cierto, cualquier acción que realizamos tiene repercusión sobre los demás seres que comparten este planeta, este universo, y el Yoga es la conciencia de que todos nuestros actos no están separados de los demás.

La otra idea importante del Yoga, es la del yugo, la idea de cargar con una pesada carga, esta es una idea más sutil, cuando nos damos cuenta de que la práctica ya no es un bien a consumir, ni un divertimento, surge el compromiso y surge también el esfuerzo de tirar del yugo, pero muy habitualmente el Yoga se contempla solo mediante la idea de que la práctica me libera de mis condicionamientos, de mis prejuicios, soy libre para hacer todo lo que desee y se cree falsamente estar liberado de todo, esta es la opción patológica del Yoga. En la verdadera esencia del Yoga, el ser embarcado en la búsqueda de la liberación, no sólo la busca en beneficio propio, sino en el de todos, el bodhisattva busca no sólo la liberación individual, sino la colectiva, no hay separación del resto.

El Qigong es el Yoga de la verticalidad, en el cuerpo existe una gran estructura fundamental que va a captar y transformar el aliento vital o Qi, esta estructura es la columna vertebral, bueno no exactamente la columna vertebral pero casi. Podemos entender la importancia de la verticalización de nuestras estructuras corporales, recordando nuestra evolución como especie animal, nuestra especie paso de mamífero moviéndose a cuatro patas, a homo sapiens, caminando erguido y usando herramientas con las manos, produciéndose una verticalización, que hizo que el cerebro, nuestra estructura corporal más importante, se agrandara y se desarrollara. Por lo tanto nuestra columna vertebral es un gran distribuidor y captador del Qi del universo, es lo que los osteópatas denominan sistema sacro-craneal, este canal central es el eje por el que evoluciona nuestra especie.

La respiración en Qigong nace en la base de esta estructura vertical, que es el canal central, la respiración nace en el abdomen y en el sacro, por otro lado el movimiento está íntimamente unido a la respiración y el Qigong es movimiento con esta conciencia respiratoria vertical-circular con base en el abdomen y el sacro.

El Qigong es una ciencia extremadamente antigua, pero esta por delante de nuestro pensamiento y tecnología actual.

El Gong del Qigong es la maestría del Qi, llegar al conocimiento del Qi, es la primera fase de la práctica, luego sería el dominio del Qi, pero el Qi no se puede controlar, pues solo podemos ir a su favor y el control es tratar de modificar, para dominar el Qi hay que unirse a él, trabajar a su favor.

El mundo material se manifiesta mediante la existencia del Qi o aliento vital, el Qi es la pulsión de la materia.

Las 3 etapas del aprendizaje del Qigong son:

  1. Admitir y sentir que el Qi existe.
  2. Desbloquear el flujo de Qi, primero en el canal central y luego en el resto de los canales.
  3. Transformar el Qi débil en Qi sano y fuerte.

Alejandro Amor Soriano
Diplomado en Medicina Tradicional China

Artículo publicado por Alejandro Amor Soriano el 8 Marzo 2015. Última modificación el 24 Abril 2015. Valoraciones: 4.3 de 5 en 4 votos.