Masaje infantil

Por: Centro Ámate
Resumen:

El masaje infantil para bebés son unas caricias o fricciones suaves que se dan de forma amorosa en la cabeza, cara, pecho, abdomen, piernas, brazos, manos y espalda. Se complementa con movilizaciones suaves de brazos y piernas.

Desde que la primera célula se divide para darnos vía a la vida, estamos en contacto con otro ser. Durante todo el embarazo el vínculo del feto con la madre se hace más próximo y necesario, nos da seguridad, calor, abrigo...

Luego al pasar por el canal del nacimiento nos entra un miedo instintivo por no saber qué nos vamos a encontrar después de esa calidez y sentir ese confort materno. Esta inquietud, temor, se le puede agudizar al pequeño en los primeros días después del nacimiento.

Masaje infantil: como transmisión de amor y armonia para el bebé

¿En qué consiste el masaje infantil?

En que consiste el Masaje InfantilEl masaje infantil para bebés son unas caricias o fricciones suaves que se dan de forma amorosa en la cabeza, cara, pecho, abdomen, piernas, brazos, manos y espalda. Se complementa con movilizaciones suaves de brazos y piernas.

Desde que la primera célula se divide para darnos vía a la vida, estamos en contacto con otro ser. Durante todo el embarazo el vínculo del feto con la madre se hace más próximo y necesario, nos da seguridad, calor, abrigo...

¿A qué ayuda?

Luego al pasar por el canal del nacimiento nos entra un miedo instintivo por no saber qué nos vamos a encontrar después de esa calidez y sentir ese confort materno. Esta inquietud, temor, se le puede agudizar al pequeño en los primeros días después del nacimiento.

A través de la piel, lleno de inervaciones nerviosas, el bebé recibe el masaje infantil que le da la madre ayudándole a liberar esos temores y a tener un contacto cálido, intimo y amoroso. La proximidad del tacto materno actúa como bálsamo afectivo y también le ayuda en su progreso.

Además del desarrollo afectivo, también les favorece el cognitivo y motriz; el bebé va reconociendo cada parte de su cuerpo mediante el masaje y esta información llega a su cerebro estimulando dicho desarrollo. A la vez que les proporcionan placer sensorial, pues activan la liberación de sustancias bioquímicas, las endorfinas, las cuales generan una sensación de bienestar.

Desde que nacen, el masaje les regula los cólicos del lactante, a expectorar la mucosidad y las flemas cuando están enfermos de las vías respiratorias, les relaja y obtienen así un sueño más reparador. Les facilita tener una mejor socialización y rendimiento intelectual. Entre algunos de los beneficios que obtienen del masaje.

¿Cómo se originó el masaje infantil?

Aplicación del Masaje Infantil en el bebéFue Frédérick Leboyer, obstetra francés, en la década de los 70 del siglo XX en su viaje a la India, quien observó como una madre le daba masaje a su bebé, encima de una manta en el suelo. Primero la cabeza, tórax, brazos, vientre... Y se iba recreando, como si no existiera el tiempo. Leboyer sintiendo ese cálido afecto que le proporcionaba esta madre a su pequeño de apenas unos días de vida, se propuso traerlo a Occidente y así extender esta maravilloso masaje que el llamó masaje Shantala para bebés. Shantala fue en la localidad donde tuvo esta experiencia con el masaje infantil.

¿Qué productos solemos utilizar?

Se realiza con aceite vegetal. Está muy indicado el de almendras dulces, pepita de uva, caléndula, etc. La primera vez conviene darle en un parte pequeña de su cuerpo y esperar unos minutos para comprobar que no le da alergia en la piel. Y en ocasiones, cuando lo necesitan, con algún aceite esencial especial para bebés.

Con veinte minutos diarios será suficiente para que el bebé, desde que nace, obtenga todos los beneficios de este masaje.

Recomendado para darlo desde el nacimiento hasta los 3 años.

Antonia Fajardo Caño  
Profesora y masajista-terapeuta en el Centro Ámate en Madrid

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