Terapia Miofascial

Por: Olivia Caigneaux Monville
También conocida por: Liberación Miofascial · Masaje Miofascial
Resumen:

Los primeros escritos sobre el término miofascial se remontan a los años 1940, cuando el Dr. Janet G. Travell inició la escritura de varios libros dedicados a los síndromes de dolor músculo esquelético y los puntos gatillo, y al dolor miofascial.

Para conocer en qué consiste esta técnica, es importante saber, en primer lugar, lo que son las fascias. Las fascias, son tejido blando conjuntivo que rodea los músculos, órganos y nervios y que les dotan de estiramiento y movilidad.

Si las fascias se tensionan, apretarán esos músculos u órganos, generando mayor inflamación y mayor tensión en las fascias. Es un círculo vicioso, que hay que tratar de parar.

En este caso, la terapia miofascial, a través de diversas técnicas, buscará la liberación de la tensión de las fascias.

Para poder comprender en qué consiste la terapia miofascial es necesario entender antes lo que es la fascia.

Definición de la Fascia

Qué son las fasciasLa fascia es un tejido blando cuyo papel es asegurar la sujeción y coherencia del cuerpo humano, desde los órganos más profundos hasta los músculos. Este tejido conjuntivo fibroso está por todo nuestro cuerpo, rodea y envuelve los músculos, órganos, nervios; separándoles y uniéndoles.

Para permitir los movimientos de órganos y músculos, la fascia tiene como característica importante su:

  • gran capacidad de estiramiento y
  • movimiento.

Al ser tan sensible a los movimientos, el tejido miofascial puede verse fácilmente afectado por una inflamación, un traumatismo, una sobrecarga o una falta de actividad en cualquier punto del cuerpo. Esta tensión, inflamación del tejido miofascial crónico, creará una fibrosis, engrosamiento del tejido miofascial lo que generará dolor. Este dolor creará a su vez una tensión muscular lo que aumentará la inflamación. Es así como una pequeña tensión puede afectar el resto del cuerpo.

Para hacernos una idea, sería como hacer un nudo a una goma que envuelve el cuerpo; en este caso el resto de la goma entrará en tensión y “apretará” más en ciertos órganos o músculos. La tensión se va así moviendo por el cuerpo, creando puntos gatillo.

Historia de la terapia miofascial

Se dice que esta terapia nació con la aparición del termino “miofascial” en los años 1940 cuando el Dr. Janet G. Travell escribió sobre los síndromes de dolor músculo esquelético y los puntos gatillo. Unos años más tarde publico un libro sobre “el dolor miofascial y disfunción: manual del punto gatillo”. No obstante, no se sabe si realmente empleó lo que hoy se conoce como terapia miofascial.

Sabemos que la teoría de esta terapia viene de la traducción del inglés “myofascial release” (liberación miofascial) y que fue descrita por Andrew Taylor Still (fundador de la osteopatía) y el terapeuta John F Barnes.

¿En qué consiste la terapia miofascial?

 En qué consiste la terapia miofascial

La terapia miofascial tiene como objetivo soltar las tensiones del tejido miofascial para romper el círculo vicioso (tensión crea tensión) para permitir al cuerpo recuperar su equilibrio.

El terapeuta busca en el cuerpo muestras de bloqueo y tensiones del tejido miofascial. Una vez localizados los puntos de tensión y los puntos gatillo, el terapeuta elige si debe realizar una técnica pasiva o activa.

  • La liberación miofascial activa requiere que el paciente resista lo más posible al movimiento que realiza el terapeuta.
  • En la técnica pasiva se requiere del paciente una relajación completa de los músculos.

Para liberar el tejido miofascial, el terapeuta estira el tejido sobre, cerca o alrededor de la zona dolorosa. El terapeuta es capaz de notar los ejes de tensión de los tejidos para actuar sobre ellos. Al realizar el estiramiento o la presión sabe cuando el tejido da señal de relajarse y puede soltar el estiramiento o la presión para dar espacio a la relajación.

El terapeuta irá buscando en el resto del cuerpo, lejos de la zona de dolor principal, puntos de tensión para ir liberándolos. En la mayoría de los casos, existen puntos de tensión alejados del punto de dolor. Es necesario desbloquear estos puntos si se quiere restablecer el equilibrio de la fascia.

El terapeuta puede emplear varias formas de trabajar para soltar las tensiones. Son válidas las presiones sobre diferentes zonas del cuerpo, los estiramientos de piel con las dos manos, realizar tracciones sobre los miembros, la punción seca y el estiramiento con la aplicación de frío.

La liberación total del tejido miofascial suele requerir de varias sesiones debido al ajuste que va teniendo el tejido a medida que se le libera.

La terapia miofascial suele estar incluida en otras terapias que entienden el cuerpo como un todo.

Una corriente de la terapia miofascial, conocida como la fasciapulsología incluye la percepción del pulso y de la calidad del flujo sanguíneo (se creó en los años 1960 en Francia por Christian Carini).

Beneficios de la terapia miofascial

La aplicación de esta disciplina logrará los siguientes beneficios:

  • Alivio de las tensiones musculares y dolores crónicos como el dolor de espalda, migrañas y dolores de cabeza, prostatitis crónica, fibromialgia.
  • Mejora la movilidad y la flexibilidad articular.
  • Relajación del cuerpo.
  • Devuelve la armonía al sistema nervioso, tisular y circulatorio.
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