Deprimido social, que hacer...

Jordi Ysàs
10 Ene 2024 lectura de 13 minutos
Deprimido social, que hacer...

El joven deprimido social, una generación de 30 a 35 años que aun depende de sus padres. Que hacer...

Ya son varias las consultas solicitadas, por padres y familiares, respecto a sus hijos ya mayores, en edades entre los 30 y los 35 años, que aún viven y dependen de sus padres. Esto en si es una realidad que, de entrada, solo nos muestra que la independencia económica de los hijos hoy en día quizás está más difícil que en épocas de crecimiento y expansión económicas vividas.

Todo ello no iría más lejos que hacer unas reuniones con la familia y establecer unas reglas de convivencia y objetivos realistas a conseguir, creando con todas ellas un clima de ayuda y colaboración, lo que denominaríamos una Estrategia Breve Familiar.

Y a nivel individual, unas sesiones de autoestima, empoderamiento y técnicas de habilidades sociales, para poder plantear los objetivos de una forma realista y establecer los pasos para conseguirlos con técnicas de Coaching y PNL, Programación Neurolingüística.

Pero ¿y si todo ello va mucho más lejos? Es un joven que desde hace años ya perdió el ritmo escolar, abandonó los estudios, no terminó ni el bachiller obligatorio, se reincorporó a mercado laboral en trabajos que nunca le gustaron y los incumplimientos laborales hicieron con que los abandonase o no le renovaran el contrato.

Que quizá tuvo parejas, pero al poco las perdía hasta quedarse solo. Que, en algunos casos, con aventura dieron el paso de ir a vivir juntos, pero una cascada de situaciones negativas causó la ruptura, la pérdida del trabajo y, finalmente, el desalojo de la vivienda.

Hoy en día muchos de estos jóvenes entre 30 y 35 años se encuentran sin formación, sin trabajo, sin pareja, sin ingresos económicos y sin poder hacer frente a los gastos de una vivienda compartida o habitación, a expensas de que sus padres los sigan manteniendo.

Joven perdido

Todo ello lo ha llevado a desconfiar de todos: de padres, familiares, amigos, parejas, aislándose en su habitación o vivienda, sin salir de casa y entrando en un estado de negatividad que lo lleva a ver el mundo como algo corrupto y engañoso, y sentirse victima de esta sociedad que lo ha ido excluyendo desde la adolescencia cuando tenia 16 años y ahora, pasados todos estos años, solo ha vivido desengaños y dificultades de todas las indoles.

Sus padres y familiares lo han intentado todo, sus antiguas parejas y amigos le han dado la espalda por su negatividad, por sus rencores inolvidables.

Pasados estos 10 o 15 años de desastres continuados, tiene la percepción que todos le quieren mal, que él es el único que está en la verdad y todos los demás están equivocados y hasta confabulan contra él.

A todo ello le podemos denominar como el síntoma del deprimido social. Y lo definiríamos de esta forma:

El deprimido social, tiene menguadas todas las áreas que conforman al individuo social, por lo que se muestra totalmente desconfiado y se atrinchera en su papel de victima social, acusando a la sociedad y a todos los individuos como culpables de su situación.

Para recuperarlo de este estado de depresión social, marginación social que en algunos casos raya la indigencia:

Podemos entender que realmente él es victima, y este estado de marginación social lo lleva a ver de una forma distorsionada o disfuncional la realidad que lo envuelve.

Al ser un trastorno perceptivo de orden psicológico, es más difícil de aceptarlo, tanto para él o ella misma, como para sus familiares y seres queridos, que no saben que hacer para cambiar su percepción del mundo y de lo que está viviendo. Todo ello teñido con un gran dolor emocional y sufrimiento, miedo, rencor, ira, ansiedad, desvaloración, injusticia, sentimientos de culpa, etc.

Mujer deprimida

Para hacer un símil con los trastornos físicos, es como si de repente se quedase sin una pierna y todos lo animásemos a correr. Para él, si está cojo, es imposible participar en una carrera, en este caso todos lo veríamos.

En los trastornos psicológicos, el deprimido social, no se diferencia mucho del deprimido radical, es un trastorno psicológico que físicamente no se aprecia, pero si observamos bien, vemos su aspecto descuidado, sus trastornos en alimentación y salud, trastornos del sueño y en hábitos higiénicos, desanimo, pensamientos negativos y repetitivos. Diríamos que, hasta obsesivos por la negatividad y la persistente identificación de la víctima: "soy víctima de vosotros, de mi familia, compañeros y sociedad".

Bien, todo ello crea una distorsión cognitiva que le hace ver el mundo y a la sociedad negativamente, y se rinde, se niega a integrarse en ella, buscando eso sí, una reafirmación en su papel de víctima, ayudas sociales, bonos del banco de alimento, alojamientos gratuitos, pensiones, todo lo que se refiere a los auxilios sociales, los cuales son muy útiles para ayudar a salir de la situación y reintegrarse socialmente.

Pero el deprimido social ve como un derecho, como victima, y de una forma cronificada en el tiempo, ya que ha desistido, ha tirado la toalla en volver a formarse, trabajar, tener una economía independiente, vivir independientemente y ser un ciudadano integrado en la sociedad, actividades, amigos, pareja, estudios, trabajos, aficciones, etc.

Persona deprimida caminando sola

¿Cómo revertimos esa situación?

La sociedad y también la familia funciona como un sistema. Si incidimos sobre una parte del sistema o la familia, estamos incidiendo sobre todo el sistema o la familia, de ahí que lo que le está pasando al hijo deprimido socialmente, afecta de una forma grave a toda la familia, a todo el sistema familiar.

La forma de actuación de manera sistémica es crear un equipo de trabajo familiar y social, que será el encargado de crear las modificaciones necesarias para reintegrar este componente de la familia que no funciona o no está integrado a la familia y a la sociedad.

El porqué de un equipo de su entorno conocido

Si inicialmente actuamos de una forma frontal al conflicto, con un terapeuta o especialista, todos ellos externos a su entorno conocido, este puede ser visto por el deprimido social como una agresión, una intromisión y cerrarse a cualquier proceso.

Las visitas terapéuticas a domicilio las puede recibir como una invasión a su habitad y las asistencias a terapia como una encerrona o chantaje, creando más desconfianza de su entorno familiar y amigos.

Por eso los pasos han de ser mínimos, como indico más adelante, pero afables y coordinados hacia una única dirección, la reinserción social del joven.

Primer paso

El hoy y el ahora es lo que nos importa.

El punto a tener en cuenta es el hoy y el ahora, la situación actual y ¿qué hacer para crear, modificar, hacer evolucionar este presente, para salir de la situación actual? Ya que la no actuación solo conlleva a la cronificación de su situación, hundiéndose cada vez más y más en este estado de marginación en dirección a la exclusión social e indigencia.

El como fue su pasado y que es lo que pasó para llegar a esta situación actual tan lamentable, de poco nos sirve. Tanto, familiares, amigos y entorno social se lo han recriminado y recitado infinidad de veces. Tanto da lo que pasó, la realidad no está en el pasado, el pasado ya fué y no lo podemos cambiar.

Por eso, lo realmente importante, lo realmente poderoso, no es como llegó a esta situación, sino que hacemos hoy, ahora con esta situación.

Segundo paso

La creación de un equipo que realmente quiera ayudar a este joven a salir del hoyo en que se encuentra. Este equipo se forma con la gente de su alrededor, padres, hermanos, familiares, amigos, compañeros de trabajo, amigos de la familia, creando un grupo de 3, 4, 5 personas allegados emocionalmente a él o a ella.

La finalidad debe ser desinteresada de ayudar a que él o ella se ponga en movimiento de nuevo y, poco a poco, se reincorpore a la vida con normalidad, recupere su aspecto, su higiene, su salud, sus amigos, su plan formativo, su trabajo, sus relaciones afectivas, sus aficiones, y que vuelva a ser un individuo integrado socialmente y recupere o consiga su independencia económica y familiar.

Tercero paso

La técnica, se le denomina Técnica de las fichas de dominó, consiste en lo siguiente, no afrontar las grandes dificultades de frente, sino desmenuzando cada dificultad en pasos pequeños hasta mínimos, de afrontación y superación.

Diseñando una escala progresiva de dificultad y superación del conflicto, la pregunta es ¿Qué cosa por pequeña que sea puedo hacer para ayudarlo? Y sobre todo tener en cuenta su situación ¿Qué cosa por pequeña que sea, él o ella, si puede hacer, en su estado?

Representación de una escala progresiva de dificultad y superación del conflicto

La imagen a tener delante de estas dificultades, son las de las fichas de dominó, de menor a mayor, con la seguridad que si la ficha menor cae hará caer la ficha del al lado, un poco mayor y esta la siguiente un poco mayor, y así hasta derribar el mayor objetivo.

Persona mirando una escala de dificultades representadas como fichas de dominó

Cuarto paso

¿Qué podemos hacer para que salga de este hoyo?

Sabiendo que él con este estado de depresión social, al igual que el deprimido radical, no se da cuenta de su disonancia cognitiva, de su distorsión con la cual capta e interpreta la sociedad, ni de su trastorno psicológico la depresión.

Veamos en que áreas conforman su entorno social y afectivo. Cada uno que forma este equipo familiar y social de ayuda, padre, madre, hermano, primo o familiar, amigo, compañero del trabajo, amigo familiar, etc., lo puede ayudar. Estas son las áreas inicialmente de una persona socialmente integrada las cuales el deprimido social las tiene de alguna forma menguadas o, en algunos casos, inexistentes.

Estas son algunas de las aéreas genéricas que conforman nuestro estado psicoemocional y de integración y participación social.

Áreas genéricas que conforman nuestro estado psicoemocional y de integración y participación social

Nuestra actitud y pensamiento, del equipo de ayuda, ha de ser de ser:

  1. No juzgarlo/a.
  2. No culpabilizarlo/a.
  3. Aceptar la situación actual, como la situación real a cambiar.
  4. No compararlo/a.
  5. Comprender, que él por sí solo, no lo va a hacer, por eso tenemos que acompañarlo/a y ayudarlo/a.
  6. Que su depresión social le impide ser capaz e independiente.
  7. Que nuestra actitud y pensamiento tiene que ser, positiva de ayuda y comprensión.
  8. Y que nos lo va a poner muy difícil, porque no razona con coherencia debido a su estado de depresión social.

Estas son unas áreas genéricas para actuar. Pregúntate, como componente del equipo de ayuda a él o a ella: ¿cómo yo puedo ayudar, que puedo hacer, que puedo ofrecer en esta área para ayudarlo?

Importante

Ofrecer alternativas y posibilidades, pero solo él puede elegir que hacer. Si nosotros decidimos por él, se cerrará. Quizá esta fue una de las causas que generaró su situación: que siempre otros decidían por él.

Para salir de esta situación solo, él puede decidir que escoger, que hacer...

Salud

  1. Lo puedo acompanyar o llevar a una revisión médica.

Aseo y presencia

  1. Lo puedo acompañar o llevar a la peluquería
  2. Lo puedo acompañar o llevar a por ropa.

Trabajo

  1. Lo puedo acompañar o llevar a ver y apuntarse para ofertas de trabajo.
  2. Lo puedo ayudar a formalizar las ofertas y curriculum laboral, etc.
  3. Le puedo ayudar a ver la variedad de oficios y trabajos existentes y sus capacidades laborales y beneficios.

Formación

  1. Lo puedo acompañar o llevar a ver y apuntarse para planes de formación laboral.
  2. Lo puedo ayudar a formalizar las inscripciones y curriculum etc.
  3. Le puedo ayudar a ver la variedad de formación en oficios y trabajos existentes y sus capacidades laborales y beneficios.

Vivienda

  1. Lo puedo acompañar o llevar a ver que viviendas, habiatciones hay disponibles en la zona.
  2. Lo puedo ayudar a establecer una estrategia de como afrontar los gastos de la nueva vivienda, habitación, condiciones, costes, aportes, etc.

Coche y transporte

  1. Lo puedo acompañar directamente a los sitios puntualmente
  2. Le puedo ayudar a establecer una estrategia de como afrontar la movilidad, como afrontar y sufragar gastos, condiciones, costes, aportaciones, etc.

Amistades

  1. Podemos hablar de sus amigos y compañeros y como recuperar amistades.
  2. Puedo ponerme en contacto con algún amigo que también en su época fue amigo de la familia.

Actividad física y aficiones

  1. Puedo acompañarlo o llevarlo inicialmente o puntualmente a la práctica de un deporte.
  2. Podemos compartir el interés por alguna afición y ver como participar de una forma social con ella.

Pareja

  • Puedo hablar y compartir con él estos aspectos de la pareja y que me cuente como se encuentra a nivel afectivo.
  • Puedo hablar con él de como se siente viviendo en soledad y comprender su estado de falta de cariño y aceptación.

Estado emocional

  • Puedo hablar y compartir con él estos aspectos de estado de ánimo me cuente como se encuentra a nivel afectivo.
  • Puedo hablar con él de cómo se siente, miedos, angustia, ansiedad, como afronta las horas de soledad, falta de amigos y comprender su estado de falta de cariño y aceptación.

Está claro que en la mayoría de las áreas nos obligará primero a enterarnos nosotros de qué y cómo y dónde ir. Primero nos tenemos que informar nosotros de donde ir para conseguir ofertas de trabajo, formación, sanidad, vivienda etc.

Y acompañarlos, porque por sí solo no irán y no decidir por ellos.

Por eso, siempre animo que se forme un equipo de 3, 4, o más personas, padres, familiares y amigos que formen un equipo de recuperación y, con la ayuda de todo ese pequeño equipo, la ayuda y la diversificación consigan más eficacia.

Vosotros, padres, familiares, amigos os podéis coordinar. Él no le hace falta saber nada de todo este equipo de ayuda. Él solo tiene que ver que hay gente que lo aprecia, lo valora y lo quiere y que, por eso, a cambio de nada, le ayuda.

Deseo que esto os ayude ver y comprender mejor la situación que estáis viviendo. Y tener en cuenta que:

El tiempo no soluciona nada.

y

La inacción solo conlleva la cronificación de la situación.


Podéis seguir leyendo más artículos míos, en este mismo portal, sobre las técnicas y terapias que aplico en consulta.