Watsu

Por: Takeshi - Centro de Terapias Naturales
Resumen:

Watsu es la unión de dos palabras. Water (agua) y Shiatsu (milenaria técnica japonesa que apoya procesos de sanación), es decir, Shiatsu en el agua.

Tener el cuerpo sumergido en el agua, permite aprovechar ese estado de ingravidez que permite que esta técnica de masaje sea una de las mas relajante que exista. Podemos decir de una forma simplista, que es una masaje flotante.

Este bodywork acuático se practica de manera óptima en el agua entre los 34 a los 36 grados, con una profundidad del tanque que no exceda de 120 cm. Desafortunadamente todavía no hay muchos centros en España que cuenten con piscinas con características similares, en las que se pueda disfrutar de los beneficios de estas actividades en el agua.

El Watsu no es un masaje como usted está acostumbrado a vivir, pero sí que puede ser una de las maneras más efectivas para ser masajeados por el agua.

Watsu es la unión de dos palabras. Water (agua) y Shiatsu (milenaria técnica japonesa que apoya procesos de sanación), es decir, Shiatsu en el agua.

Tener el cuerpo sumergido en el agua, permite aprovechar ese estado de ingravidez que permite que esta técnica de masaje sea una de las mas relajantes que exista. Podemos decir de una forma simplista que es una masaje flotante.

Este bodywork acuático se practica de manera óptima en el agua entre los 34 a los 36 grados, con una profundita del tanque que no exceda de 120 cm. Desafortunadamente todavía no hay muchos centros en España que cuenten con piscinas con características similares, en las que se pueda disfrutar de los beneficios de estas actividades en el agua.

¿Quién puede practicar el Watsu?

El Watsu puede ser practicado por adultos, ancianos, niños o por cualquiera otra persona que quiera emprender una actividad rehabilitadora integra; para algunas de ellas, ha representado una manera de superar el miedo al agua y a la flotabilidad.

Así que la persona puede abandonar completamente su cuerpo en aguas calientes, relajándose y probando sensaciones que involucran todos sus sentidos.

El terapeuta de Watsu se ocupa y trata un solo cliente a la vez, el tratamiento se desarrolla por medio de delicados estiramientos, suaves digitopresiones  y creando la sensación de estar en una mecedora.

Este tratamiento utiliza solo la experiencia profesional del terapeuta que sostiene el cliente en la flotación, sin el uso de herramientas o de otro género, el Watsu no pretende curar patologías, sino apoyar un proceso de auto-sanación a través de la adquisición de un estado de bienestar y de conciencia corporal.

El ejercicio del Watsu no requiere competencias médicas y es independiente de profesionales de la salud (médicos, fisioterapeutas, etc.) con los cuales puede colaborar en una perspectiva sinérgica de complementariedad.

Quién puede practicar Watsu

La figura profesional del terapeuta Watsu

El terapeuta es un profesional formado y capacitado en apoyar y acompañar al cliente en su recorrido individual de requilibrio psicofísico, ayudándose del agua caliente, sea termal o no, a una temperatura isotérmica para conseguir un estado de relax y bienestar.

La formación del terapeuta consiste en 600 horas de estudio, coronado por un examen final de varios días, en el cual, el candidato presenta una tesis temática a la comisión examinadora, soporta una entrevista y presente pruebas de las habilidades adquiridas ofreciendo una sesión de Watsu a un enseñante.

No está previsto un  techo máximo de horas, siendo posible al terapeuta especializarse en varios aspectos ligados al Watsu y a las disciplinas acuáticas relacionadas.

La formación se entiende continua y, al terapeuta, se le pedirá una serie de actualizaciones periódicas, incluso después de la consecución de la titulación.

La actualización continua será obligatoria también para mantener la calificación del enseñante.

Donde practicar y recibir Watsu

El terapeuta Watsu realiza su actividad en piscinas termales, Spa, gimnasios y hoteles donde hay una piscina con las características adecuadas.

El tratamiento que se ofrece al cliente se apoya en posiciones codificadas que minimizan la superficie de contacto, dejando al cuerpo la máxima libertad de movimiento.

Gracias a la suspensión dinámica en un medio fluido y a las maniobras llevadas a cabo por el terapeuta, las articulaciones pueden volver a reencontrar la libertad de movimiento en todas direcciones y la musculatura suelta las tensiones acumuladas.

Siendo los ojos, por norma cerrados, las orejas inmersas en el agua y la piel inmersa en un fluido a su misma temperatura, el mecanismo fisiológico de la diferencia de las sensibilidades superficiales consienten al cliente conseguir una relajación similar al sueño profundo.

En general, todo el mundo puede tener una sesión de Watsu, no existen contraindicaciones específicas; sin embargo, hay situaciones y circunstancias en las que es mejor abstenerse o esperar que se resuelvan, las más importantes son las siguientes:

  • Fiebre, especialmente  si superior a 38 grados, ataque al corazón, angina inestable, tensión sanguínea muy alta o muy baja, restricción severa de la función pulmonar (capacidad vital inferior a 1.000 ml)
  • Ausencia del reflejo de la tos
  • Incontinencia y heridas abiertas
  • Epilepsia,  especialmente si no está controlada, (el reflejo sobre el agua puede aumentar la probabilidad de  crisis)
  • Las infecciones que pueden ser transmitidas en el agua o el aire
  • La sensibilidad a los productos químicos como el cloro o el bromo
  • Hemorragia cerebral reciente
  • Diabetes inestable
  • Perforación del tímpano
  • Afecciones de los riñones por lo cual la persona no pueda soportar la deshidratación
  • Tracheotomia abierta
  • Esclerosis Múltiple, la persona podría ser muy sensible al calor del agua a 34 grados
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