Osteopatía

Por: Takeshi - Centro de Terapias Naturales
También conocida por: Medicina Osteopática
Resumen:

La Osteopatía es una disciplina terapéutica, que pretende corregir los desequilibrios que acontecen en nuestro cuerpo desde un punto de vista holístico, en el que las diferentes partes de nuestro cuerpo se encuentran interrelacionadas.

Según uno de los fundadores de la Osteopatía moderna, el norteamericano Andrew Taylor Still, nuestro cuerpo tiene todos los medios necesarios para su propia curación, simplemente es necesario recuperar el equilibrio corporal perdido y liberar las estructuras bloquedas.

El osteópata aplica para ello diversas técnicas manipulativas, que pueden incidir sobre las estructuras músculo-esqueléticas, el cráneo y las vísceras.

Véase también ejemplo de caso clínico osteopático.

Mujer recibiendo una sesión de Osteopatía

Orígenes y fundamentos de la osteopatía

La osteopatía es una ciencia terapéutica física basada en el conocimiento preciso de la anatomía y la fisiología del cuerpo humano, dirigida a un ajuste o corrección de los desequilibrios que interfieren con el buen funcionamiento del cuerpo. Osteopatía quiere decir estudiar, valorar, oír y entender el cuerpo.

La palabra osteopatía proviene del griego “Osteon”=hueso y “Patho”=hechos venidos del interior, lo que nos puede dar una idea de que la osteopatía no es una terapia que solamente trata los problemas articulares, sino que con ellos se establece una relación con otras zonas que van a ser susceptibles de mejorar, aunque no estén en la misma o en zonas próximas a la lesión.

La osteopatía tiene una larga historia en el tiempo, aunque realmente cuando se configuró como la que realmente conocemos hoy, fue en 1984 de la mano de Andrew Taylor Still, nacido en Jonesbourough, Virginia (EE.UU).

Su sistema médico-filosófico tenía gran simplicidad, teniendo como regla o axioma principal: “localiza, arregla y déjalo”. Still afirmaba que el cuerpo tiene todos los medios necesarios para auto curarse, es decir, el cuerpo posee un sistema de autodefensa capaz de eliminar y deprimir las enfermedades. Esta es la razón de que estuviera tan en desacuerdo con la toma de medicamentos.

Él creía que el cuerpo humano es capaz de fabricar sus propios medicamentos, si se quitan los bloqueos en las estructuras encargadas de fabricarlos. La sangre es el medio de transporte de todos los elementos que el organismo necesita para luchar contra la enfermedad. Es capaz de fabricar los principios inmediatos para nuestra inmunidad.

El papel de la arteria es fundamental, ya que su mal funcionamiento (que puede estar originado por una lesión osteopática vertebral) conllevará una mala circulación arterial y como consecuencia una mala circulación venosa y un estancamiento sanguíneo a ese nivel, donde se acumularan toxinas y la nutrición será deficitaria.

Técnicas osteopáticas ThrustAllí donde la sangre llega con más dificultad es más fácil de instaurarse la enfermedad, ya que se produce la ley del mínimo esfuerzo (la enfermedad se instala en el órgano más debilitado).

Como ejemplo de todo esto, podemos tomar una lesión en el grupo vertebral de las dorsales D4-D5-D6: Estas vertebras son las correspondientes al estómago. La sangre arterial llegará con más dificultad al estómago y su inervación no será la correcta. El retorno venoso se realizará con mas dificultad. Habrá un acúmulo de toxinas en la zona. A pesar de esto, el estómago seguirá realizando su función sin dar síntomas clínicos, aunque necesite un mayor esfuerzo para realizar su trabajo. En el momento que se sobre-solicite la acción del estómago, este no podrá realizarla, ya que se encuentra saturado. Es en este momento, cuando aparece la gastritis o el principio de la úlcera gástrica.

Uno de los fundamentos de la osteopatía es no producir dolor, ni tratar de producir en todo momento los típicos crujidos articulares cuando se moviliza, no son ni necesarios, ni obligatorios.

Técnicas aplicadas en osteopatía

La osteópata debe evaluar a fondo la situación clínica del paciente y luego en la práctica solo tiene una herramienta: sus manos! Aunque parece poco, sin embargo, es capaz de hacer mucho gracias a una amplia gama de técnicas manipulativas.

Técnicas de alta velocidad y baja amplitud, los conocidos Thrust

Son las técnicas más conocidas, el concepto de base consiste en llevar la articulación cerca de su límite e imprimir un movimiento muy pequeño, permitiendo el fenómeno de la cavitación (el crujir). Esto determina una disminución del tono de la musculatura limítrofe y una sensación de liberación articular de parte del paciente.

Técnicas de energía muscular (TEM)

Es una modalidad que explota la función neurológica y la fuerza del paciente. Permite restaurar la simetría del movimiento de una articulación. En definitiva, utilizando un correcto posicionamiento de la articulación a tratar y requiriendo al paciente una determinada contracción muscular, el osteópata, despacio, corrige el punto neutro articular.

Técnicas articulares y de tejidos blandos

Son las modalidades mas simples, generalmente utilizadas como preparatorias al Thrust o a las TEM. También en este caso tenemos un amplia gama de técnicas para manipular los tejidos blandos con el objetivo de reducir el tono y de movilizar las articulaciones, para iniciar a introducción de parámetros de movimiento.

Técnicas funcionales

Si con las modalidades vistas anteriormente se “forzaba” el sistema contra sus limitaciones de movimiento, con estas técnicas lo favorecemos. Hay estudios científicos que muestran como, poniendo por ejemplo una articulación en su punto neutro y manteniendo esta posición, después de un cierto tiempo, el tono muscular circundante tiende a disminuir.

Técnicas viscerales

Son increíbles las interrelaciones entre las “disfunciones” viscerales y el comportamiento de la estructura en relación con el síntoma. Las razones son principalmente de carácter neurovegetativo a parte las mecánicas.

La compleja inervación autónoma que afecta a las vísceras, parte de la columna vertebral y las vísceras tienen conexiones ligamentosas importantes, principalmente con la pared abdominal posterior y el diafragma.

Técnicas cráneo-sacral

Osteopatía Cráneo-SacralOtro gran capítulo de la osteopatía es el ámbito cráneo-sacral. Este método de enfoque se ha desarrollado sobre todo gracias al Doctor William Garner Sutherland, entre finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. Desde entonces, el método ha evolucionado gracias a la instrumentación y a la investigación, a pesar de que sigue siendo un área donde es difícil producir evidencias científicas.

En el caso de la manipulación cráneo-sacral, se han evidenciado los cambios en el estado de salud del paciente. La doctora Frymann, una de las referencias internacionalmente reconocida y su hospital pediátrico fundado en 1982 donde el tratamiento sacro-craneal es uno de los pilares, son un ejemplo de la validez de la técnica.

También en este caso se trata de restaurar aquellas micro movilidades alteradas, que el osteópata aprende a percibir, en las uniones entre los huesos del cráneo. Por lo tanto, corrigiendo la movilidad y siempre por razones ligadas a la inervación autónoma, se obtiene una normalización de la función y una reducción de los síntomas.

Tipos de lesiones osteopáticas

La osteopatía clasifica las lesiones en tres tipologías fundamentales: primaria, secundaria y de compensación.

La Lesión Primaria

La lesión primaria, en general, consiste en una molestia localizada, por ejemplo entre dos vertebras. La causa principal puede ser un trauma, o las consecuencias producidas por una fuerza externa como un golpe o una caída, o por una causa interna, como por ejemplo un movimiento repentino de estiramiento o de rotación.

La Lesión Secundaria

La lesión secundaria implica tres o más vertebras y viene llamada lesión compuesta. En esta misma categoría se reflejan lesiones que no son producidas por un accidente, sino que son la consecuencia de una condición de irritación presente en un órgano interno como el corazón, la vejiga, los riñones.

Un órgano irritado o enfermo transmite una cantidad anómala de impulsos a la médula espinal en el punto correspondiente al órgano interesado y de aquí, a los músculos con consiguiente sensibilización de las articulaciones correspondientes.

Los osteópatas afirman que este proceso pueda ocurrir también en sentido opuesto a lo descrito, que una lesión primaria puede afectar, como reflejo, la funcionalidad de un órgano interno enviando a este una cuantidad anómala de impulsos nerviosos.

La Lesión de Compensación

La lesión de compensación es la consecuencia de los intentos del cuerpo para compensar las lesiones presentes en otros puntos, por lo que para evitar que esta lesión cause síntomas y para permitir al sujeto mantener un estado de salud a pesar de la lesión.

Si una articulación se bloquea y pierde su propia movilidad a consecuencia de una lesión primaria, las articulaciones que se encuentren debajo y arriba de ella intentan, a veces, compensar esta limitación de movimiento convirtiéndose en hipomóvil, adoptando entonces una gama de movimientos excesivamente amplia que las renden frágiles y inestables.

Esta manifestación debe ser tratada de forma diferente de los normales trastornos articulares, porque algunos tipos de técnicas de manipulación podrían acentuar aun más el estiramiento o la distorsión a la cual está expuesta la articulación inestable; por lo tanto habrá que recurrir a un método más delicado.

Si, por ejemplo, un paciente se queja de un dolor en la parte alta del tórax que, comenzando por la espalda se irradia hacia abajo y al interior del brazo izquierdo, el osteópata puede sospechar tener en frente un problema cardíaco. Ningún osteópata que se respete pretendería tratar curar un problema cardíaco y, en consecuencia, es indispensable que el paciente se someta a exhaustivas pruebas médicas, antes de empezar cualquier tipo de tratamiento.

Sin embargo, las personas que sufriendo estos síntomas y se someten a profundas pruebas médicas, oyen muy a menudo que su corazón no presenta ningún problema de naturaleza orgánica. En estos casos, el osteópata puede ser de ayuda identificando y corrigiendo trastornos de la columna vertebral y de la caja torácica que causan los síntomas que imitan los de un trastorno cardíaco.

Todavía lesiones localizadas en la parte baja del cuello y en la parte alta del tronco, pueden conducir a síntomas tales como los causados por la angina de pecho.

Los dolores que se corresponden al centro del tórax pueden simular una úlcera péptica. Lesiones en la parte baja de la espalda y en las articulaciones pélvicas pueden causar dolores similares a un gran número de trastornos ginecológicos.

Esto significa que el osteópata no podrá limitar su campo de observación a los huesos, tendrá que estar en conocimiento de todos los aspectos de la salud corporal y poseer nociones profundas de anatomía y fisiología; al respecto Still decía "la osteopatía es anatomía, anatomía y aun anatomía...".

La conciencia que las lesiones osteopáticas pueden imitar otros trastornos es extremadamente importante para un correcto tratamiento del paciente.

Para terminar...

"Encontrar la salud debería ser el fin de cualquier médico o terapeuta, todos son capaces de encontrar la enfermedad…"

Busca tu Terapia