Masaje Tailandés

Por: Vipassana - Enseñanzas Profesionales
También conocida por: Masaje Thai
Resumen:

El masaje tradicional tailandés es una técnica de origen milenario muy relacionada con la filosofía yóguica y la medicina ayurveda. Si bien tiene una cierta similitud con la teoría china de los meridianos, lo cierto es que este sistema tailandés presenta importantes diferencias.

Además, este masaje es muy diferente al tipo de masaje clásico que estamos habituados a realizar en occidente, ya que se realiza sobre un futón en el suelo y utiliza diversas técnicas, como por ejemplo, presiones sobre los puntos y meridianos, estiramientos, movilizaciones articulares, aplicándose a todo el cuerpo, empezando desde la punta de los pies hasta la cabeza.

¿Quien no ha oído hablar del masaje tradicional tailandés?

A continuación, abordaremos la descripción de esta técnica de masaje y de los beneficios que se pueden lograr con ella.

Sus orígenes

Su origen es milenario, fue creado por el doctor cercano a Buda con la intención de mantener su salud y la de sus discípulos en un estado óptimo, el Dr. Shivago así se llamaba, fue recolectando todas las técnicas que le parecían interesantes de las diferentes medicinas asiáticas durante el transcurso de peregrinación con su paciente, destacando como principal la filosofía yóguica y la medicina ayurveda.

Hombre recibiendo el masaje tailandés

Con el paso del tiempo se fueron creando dos métodos distintos de aplicación, uno empleando más la digitopuntura y el otro la apertura del cuerpo con amplios estiramientos, ambos sin modificar ni alterar los principios curativos ni objetivos terapéuticos generales, ya que dichas técnicas son las encargadas de desbloquear tanto el cuerpo físico, el emocional y el mental, permitiendo estén en perfecta armonía evitando la enfermedad o desequilibrio.

¿En qué consiste?

Es un masaje muy diferente a lo que estamos acostumbrados a entender por la palabra masaje, lo primero que nos viene a la cabeza al pensar en esa palabra es camilla, aceite y espalda. El masaje tradicional tailandés rompe con esos tres conceptos, cambiándolos por futón, ropa cómoda y todo el cuerpo donde desde un principio lo vuelve atractivo, curioso y quien lo prueba no se queda indiferente.

Si tuviéramos que definirlo de alguna manera, diríamos que es como una práctica de Hatha Yoga pero pasiva, por este hecho se le llama el Yoga de los Perezosos. Combina diferentes técnicas y manipulaciones en forma de presiones y estiramientos con el objetivo de liberar tensiones del cuerpo y ayudar a que este se autorregule por sí solo, caracterizándose por ser un masaje fuerte, profundo e intenso pero en ningún caso debería ser doloroso, el terapeuta tiene la responsabilidad de valorar el grado de presión que va a utilizar dependiendo del umbral de sensibilidad que presente cada receptor.

¿Cómo es una sesión?

Una sesión puede durar entre 60 y 120 minutos, se realiza sobre un futón para ofrecer una base sólida, estable y poder ejecutar la secuencia con total seguridad, el receptor usará ropa cómoda y transpirable que le permitirá tener una amplia movilidad y evitar que el terapeuta se pueda deslizar en caso de una piel sudada.

Generalmente durante una sesión se trabaja en las cuatro posturas anatómicas, decúbito supino, prono, lateral y sentado, a no ser que se realice un trabajo más específico y se emplee otra combinación.

Se empieza desde los pies en dirección ascendente para estimular el retorno de la sangre al corazón, calentando el cuerpo progresivamente a nivel musculoarticular antes de realizar grandes movilizaciones como podría ser la postura de la Cobra, el Arado, la Vela o el Saltamontes.

A diferencia de los masajes convencionales, en el tailandés se usan tanto las manos, como los dedos, codos, antebrazos, pies, rodillas, piernas. Visto desde fuera es como una preciosa danza, donde receptor y terapeuta se fusionan en plena armonía.

Las posiciones del masaje tailandés

Sus beneficios

Acabaría el artículo diciendo que el masaje tailandés va bien para prevenir cualquier sintomatología, ya que cuando el cuerpo se encuentra en un estado óptimo tanto físico, emocional y mental todo el organismo funciona perfectamente y está libre de enfermedad.

Recalcando que este masaje al igual que todos los masajes de culturas orientales, forman parte de los tratamientos médicos preventivos, no deberíamos llegar al extremo de padecer algo para recurrir a hacernos un masaje de cualquier tipo, si no tomarlo como un hábito saludable para nuestra salud.

  • Mejora la postura, al estirar la musculatura y movilizar la columna es sus cuatro movimientos.
  • Tonifica el sistema nervioso.
  • Activa el sistema linfático.
  • Incrementa la flexibilidad de la musculatura, fortalece los ligamentos y tendones. Evitando lesiones musculoesqueléticas.
  • Mejora el riego sanguíneo.
  • Regula los estados de ánimo, armonizando la conexión entre cuerpo, mente y alma.
  • Fortalece el sistema inmunológico.
  • Disminuye el estrés. Aportando un alto grado de relajación.
  • Disminuye el insomnio, ansiedad, fatiga...
  • Mejora la capacidad respiratoria.

¿Existen precauciones o contradicciones?

Se debería tener especial precaución a la hora de tratar:

  • a mujeres embarazadas, personas con problemas cardíacos y con tensiones bajas o altas.
  • a nivel esquelético, personas que sufran osteoporosis, fracturas recientes y patologías discales.
  • a personas con afecciones cutáneas, quemaduras y/o heridas.

Laura Casals
Profesora de Masaje Tailandés en Vipassana

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